El Papa escuchó a siete víctimas de abusos en Francia: el gesto que pidió a los obispos
El Papa se reunió a puertas cerradas con siete víctimas de abusos en la Iglesia francesa y les hizo una promesa que muchos esperaban desde hace años. Lo que les pidió después a los obispos marca un antes y un después.
El papa León XIV se reunió este domingo a puertas cerradas con siete víctimas de agresiones sexuales cometidas dentro de la Iglesia en Francia y les prometió que hará "todo lo posible" para que esos hechos no se repitan. Fue la etapa más difícil de su viaje al país europeo, después de dos jornadas multitudinarias en París.
El encuentro, que se extendió casi dos horas en Lourdes, el principal centro de peregrinación católico francés, no incluyó a los colectivos que agrupan a las víctimas, una decisión que ya había generado malestar cuando el pontífice aplicó el mismo formato en su visita a España, en junio.
Qué dijeron las víctimas tras el encuentro
Pese a las críticas previas, quienes participaron de la reunión hablaron luego con la prensa y describieron un cambio de actitud. Según los testimonios, el Papa mostró una "toma de conciencia mayor" y se lo vio "muy atento" y "auténticamente dispuesto a escuchar".
"Se mostró muy atento", declaró Olivier Mardi, una de las siete personas que accedieron al encuentro privado.
El Vaticano informó en un comunicado que el pontífice les agradeció "su doloroso testimonio" y reafirmó su compromiso de evitar que "el mal que han sufrido no vuelva a repetirse con otras personas".
El flagelo que sacude a la Iglesia francesa
La Iglesia de Francia arrastra años de revelaciones sobre violencia sexual. Un informe encargado por obispos y monjas en 2021 estimó en hasta 330.000 el número de víctimas menores desde 1950, una cifra que sacudió a la institución.
Las siete víctimas que escuchó León XIV representan distintos casos de esa trama: entre ellas hay una del abate Pierre, una figura muy popular en la lucha contra la exclusión, y un exalumno del colegio católico Bétharram.
Tras la difusión de aquel informe, el entonces papa Francisco había expresado su "inmenso dolor" y llamó a la Iglesia francesa a emprender "un camino de redención". Los obispos reconocieron en ese momento el carácter "sistémico" de las agresiones y crearon una instancia independiente para el reconocimiento y la reparación de las víctimas.
El mensaje a los obispos
En un segundo encuentro, esta vez con los obispos franceses, León XIV los instó a "perseverar en el camino emprendido, manteniendo la máxima vigilancia". Reconoció que afrontaron "con determinación el doloroso flagelo de los abusos contra personas menores".
Antes de entrar a la asamblea donde los obispos suelen reunirse, el Papa oró un instante frente a la fotografía de la escultura "El niño que llora", colocada en ese lugar hace cinco años como recordatorio de las agresiones sexuales.
León XIV, de origen estadounidense-peruano, había sido aclamado durante dos días por cientos de miles de fieles en París antes de llegar a Lourdes, donde vivió el tramo más delicado de su visita a Francia.