El Papa, la Marcha del Orgullo y una fecha que no se toca: el fuerte cruce que estalló en la Ciudad
Más de 2.500.000 personas, una fecha que ya estaba fijada y un pedido de reprogramación que cayó pésimo. Las organizaciones LGBT+ no se movieron un centímetro y apuntaron contra un detalle que complica al Gobierno porteño.
La Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo confirmó que la movilización se hará el próximo 7 de noviembre, después de que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intentara reprogramarla por las dificultades operativas y de seguridad que, según planteó, generaría la visita del papa León XIV.
El anuncio cayó como un baldazo de agua fría en la administración porteña, que había pedido correr la fecha. Pero las organizaciones LGBT+ no cedieron y ratificaron el cronograma que venían planificando desde diciembre de 2025.
La secretaria general de la Federación Argentina LGBT, Ornella Infante, fue una de las voces más duras contra la decisión del gobierno de Jorge Macri. "Esto es lamentable y es muy preocupante. Encima el Gobierno de la Ciudad capitaliza después esa marcha", disparó en diálogo con El Destape.
Y redobló la apuesta: "Dolorosamente les importa tener la placita bien puesta sin entender el hecho histórico que significa la Marcha del Orgullo que reúne a más de 2.500.000 personas. Claramente es algo discriminatorio".
Un tire y afloje con el Vaticano de fondo
Infante contó que mantuvo conversaciones con el Vaticano y que desde allí negaron haber pedido el traspaso de la marcha. "Entendemos la relevancia de la visita del Papa y mismo no hay que desconocer los avances que hemos tenido dentro de la iglesia con todo el trabajo clave de Francisco", reconoció.
Sin embargo, el reclamo volvió a apuntar contra la Ciudad. Desde la administración porteña habían asegurado que la solicitud de reprogramación era un pedido del Gobierno nacional, algo que fue desmentido de inmediato. "Es desconocer las legislaciones con las que cuenta la Ciudad de Buenos Aires", sostuvo Infante.
El modelo de Moreno que reivindican
La referenta LGBT también destacó las políticas de diversidad y géneros que aplica la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, espacio político en el que milita. Según detalló, los cargos ocupados por compañeras del colectivo travesti trans y mujeres ascienden al 60%.
"Desde el municipio se llevan adelante muchas políticas de Estado creadas por los movimientos sociales y populares como las promotoras. En el municipio de Moreno, más allá de estar institucionalizada a través de la Secretaría, ocupan lugares en la gestión en el Estado municipal como docente, cultural, etc.", explicó.Y sumó: "Eso también tiene la clara muestra de lo que está gobernado por mujeres como Eva, Cristina y en Mariel Fernández en Moreno".
Los argumentos de la carta a Jorge Macri
En la misiva enviada al jefe de Gobierno porteño, las organizaciones remarcaron que la marcha fue anunciada en diciembre de 2025 y que su organización involucra a delegaciones, artistas, organizaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos de todo el país.
"Lo que no comprendemos es que esa circunstancia sea presentada como una razón suficiente para plantear la suspensión de uno de los acontecimientos públicos más importantes, históricos y multitudinarios de la Ciudad de Buenos Aires, aún más teniendo en cuenta que el Papa llega a nuestro país recién al día siguiente", señalaron.
También advirtieron sobre las consecuencias de mover la fecha: "Para una movilización de estas características no existe una simple 'reprogramación' sin consecuencias". Y detallaron que miles de personas ya compraron pasajes, reservaron alojamiento y organizaron viajes, mientras que distintas organizaciones provinciales prepararon delegaciones y colectivos para participar.
Otro de los puntos que generó rechazo fue la advertencia oficial de que, si la marcha se mantiene el 7 de noviembre, la Ciudad "no podrá acompañar" su realización. Las organizaciones cuestionaron esa posibilidad porque el acompañamiento habitual incluye escenario, baños y ambulancias.
"Si el argumento para solicitar la suspensión es precisamente la seguridad, resulta contradictorio que la consecuencia de mantener la fecha sea retirar recursos que contribuyen directamente a garantizarla", sostuvieron.
Sin pedido del Gobierno nacional y con la ley en la mano
La Comisión Organizadora afirmó que hasta el momento no recibió ningún pedido del Gobierno Nacional para modificar la fecha. Y agregó que, según fuentes relacionadas con el Vaticano con las que tomaron contacto, tampoco habría existido un pedido en ese sentido.
"El planteo que hemos recibido proviene exclusivamente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires", afirmaron en la carta.
Frente a esto, las organizaciones reclamaron mayor coordinación entre las jurisdicciones y el refuerzo de los dispositivos para garantizar ambos eventos. "Una Ciudad con la dimensión, los recursos y la experiencia de Buenos Aires debería poder recibir al Papa y garantizar, al mismo tiempo, que millones de personas ejerzan su derecho a manifestarse. Una cosa no debería excluir a la otra", expresaron.
Además, recordaron que la Ley 6.482 establece que la fecha de la Marcha del Orgullo es definida por las organizaciones no gubernamentales reconocidas por su defensa de los derechos de las personas LGBT+ con actividad en la Ciudad de Buenos Aires.
La carta también incorpora cuestionamientos más amplios a la política del Gobierno porteño hacia la comunidad LGBT+, como las dificultades para ser recibidas por funcionarios, los cuestionamientos públicos de integrantes de la administración y las modificaciones en la estructura institucional de las áreas vinculadas con derechos humanos y diversidad.
El cierre es un reclamo político directo: "Gobernar una ciudad diversa significa garantizar efectivamente esa diversidad cuando requiere decisiones, recursos, coordinación y compromiso político".