La misa del Papa en Córdoba tendrá un guiño que muy pocos esperaban: dos marcas de la Catedral que casi nadie registra al entrar viajarán en su vestimenta. Cuáles son y qué lugar de la ciudad quedó elegido para la ceremonia.
Cuando León XIV celebre misa en Córdoba, su vestimenta litúrgica llevará impresos dos elementos de la Catedral local que pasan desapercibidos para la mayoría de quienes visitan el templo. Así lo anticipó el padre Javier Verdenelli en diálogo con Arriba Córdoba.
Los ornamentos papales todavía están en proceso de confección, pero ya se definió que integrarán motivos tomados del patrimonio cordobés. "Hay un detalle muy lindo que debemos tener en cuenta, que es que se han tomado dos elementos muy propios, nuestros, que están en la Catedral de Córdoba, que quizás cuando uno entra pasan desapercibidos, que los vamos a ver también en los ornamentos del Papa", contó el sacerdote.
Del piso de mosaico a las bóvedas
El primero de esos diseños replica el patrón del piso de mosaico del templo. El segundo toma como referencia los motivos que decoran sus bóvedas. Dos detalles arquitectónicos que, según Verdenelli, quedarán plasmados en la indumentaria que el Pontífice vestirá durante la ceremonia.
"Eso va a estar plasmado como algo propio, algo que pertenece a la historia de nuestra Iglesia y de Córdoba", subrayó el padre, que puso el acento en el valor cultural y religioso de la elección.
Un poncho como regalo, pero no para la misa
Además de los ornamentos, León XIV recibirá un poncho característico de la región. El atuendo será un obsequio protocolar y no formará parte de la vestimenta litúrgica de la celebración.
"El poncho va a ser un obsequio que se llevará de nuestras tierras y que nos alegra mucho, pero lo que va a usar ese día es preparado para la ocasión y eso no se puede cambiar, no se puede poner un poncho", aclaró Verdenelli, que marcó la diferencia entre un presente y la indumentaria que exige el rito.
La misa en FAdeA y los detalles que faltan
La celebración está prevista para la mañana del martes 10 de noviembre en las instalaciones de FAdeA, con una duración estimada de 75 minutos. La propuesta litúrgica ya está aprobada en un 90%: entre los puntos que restan definir aparece la validación final de los ornamentos pontificios.
El altar también tendrá guiños a la provincia. Se prevé una ambientación inspirada en las sierras, con la figura del Cristo de Brochero y la imagen de Nuestra Señora del Rosario, de modo que los símbolos locales acompañen toda la ceremonia.
La eucaristía seguirá el rito habitual y usará la liturgia correspondiente a la memoria de San León Magno. La coincidencia no es menor: ese día se celebra el onomástico de León XIV, por lo que la ocasión litúrgica y la festividad del santo patrón quedarán unidas en una misma jornada.