El Papa ya tiene agenda en Argentina: el detalle que ilusiona a las víctimas de abuso
El Papa sumó a su gira por América Latina encuentros con víctimas de abuso sexual del clero. En Argentina, los sobrevivientes ya hicieron oír sus exigencias y algunos grupos confirmaron que participarán. ¿Qué pasará con los casos locales?
El papa León XIV incluyó en su gira por América Latina encuentros con personas que sufrieron abusos sexuales por parte de miembros del clero. La confirmación de la Santa Sede reavivó las expectativas de los sobrevivientes argentinos, que reclaman gestos concretos de reparación y justicia.
El viaje comenzó el 6 de noviembre y se extenderá hasta el 17. A fines de octubre trascendió que habría reuniones con sobrevivientes, aunque no se precisó dónde ni con quiénes. La visita del Pontífice vuelve a poner en primer plano las denuncias contra religiosos y los pedidos de medidas de prevención.
Qué dice el Vaticano sobre los encuentros
Mediante un comunicado, la Santa Sede informó que “están previstos algunos encuentros con personas que han sido víctimas de abusos por parte de miembros del clero y de la Iglesia”. La intención del Papa, según el texto, es expresar su cercanía con quienes sufrieron y aún sufren las consecuencias de esa violencia, y trabajar junto a ellos para avanzar en caminos de reparación y garantizar que la Iglesia sea un espacio seguro.
La confirmación llegó después de que León XIV mantuviera reuniones similares durante sus visitas a España y Francia. En Perú, sobrevivientes del Sodalicio de Vida Cristiana solicitaron un encuentro con el Papa. Esa organización fue disuelta por Francisco en 2025, luego de que salieran a la luz denuncias de abusos sexuales y psicológicos cometidos por algunos de sus dirigentes.
Los reclamos de las víctimas antes de la visita
En la víspera de la llegada de León XIV al país, la Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes (SNAP) y la organización argentina Adultxs por los Derechos de la Infancia difundieron una serie de exigencias. Entre ellas, reclamaron que la Iglesia aparte de inmediato a todos los integrantes del clero y religiosas acusados de abuso sexual mientras avanzan las investigaciones de la Justicia ordinaria.
Las organizaciones también pidieron “rendición de cuentas y consecuencias” para los miembros de la jerarquía eclesiástica que encubrieron delitos y promovieron una cultura de silencio. Además, reclamaron asistencia económica, física y psicológica para las personas sobrevivientes y la creación de comisiones públicas de rendición de cuentas y reparación. En ese sentido, cuestionaron el “doble estándar” que, según plantearon, reciben las víctimas de América Latina frente a las de Europa y América del Norte.
Algunos grupos de sobrevivientes ya manifestaron su intención de participar de los encuentros anunciados por el Vaticano. Entre ellos se encuentran víctimas del Instituto Próvolo de Mendoza y representantes de 43 ex numerarias auxiliares del Opus Dei que denunciaron haber sido víctimas de trata de personas. En cambio, la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos rechazó la visita y anunció que no tiene “ninguna intención” de reunirse con el Pontífice.
Las cifras de los abusos en Argentina y América Latina
En Argentina no existe un registro oficial unificado que permita establecer cuántas personas sufrieron abusos sexuales dentro de la Iglesia. Una investigación de elDiarioAR publicada en 2022 identificó a 128 sacerdotes, monjas y religiosos denunciados por abuso sexual durante las dos décadas posteriores al caso de Julio César Grassi. De ese total, solo 31 recibieron una condena judicial.
La falta de estadísticas centralizadas también dificulta dimensionar el problema en el resto de la región. En 2019, la organización británica Child Rights International Network (CRIN) relevó denuncias de abusos sexuales cometidos por integrantes de la Iglesia y consignó 550 víctimas en México, 243 en Chile, 137 en Colombia y 129 en Argentina.
A nivel internacional, entre 2006 y 2016 la Congregación para la Doctrina de la Fe recibió 6.000 denuncias por abuso sexual, de las cuales 3.420 correspondían a hechos contra menores de edad. Por su parte, la Comisión Pontificia para la Tutela de Menores informó que 848 religiosos fueron expulsados o reducidos al estado laical tras las acusaciones.
Los casos que marcaron a la Iglesia en la región
Uno de los antecedentes más conocidos en América Latina es el del sacerdote chileno Fernando Karadima, acusado de abusar sexualmente de menores mientras se desempeñaba en la parroquia El Bosque, entre la década de 1980 y comienzos de los 2000. En 2011, el Vaticano dispuso que llevara una vida de oración y penitencia. Siete años después, en 2018, el papa Francisco lo expulsó del sacerdocio.
En México, otro caso emblemático fue el de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Al menos 20 seminaristas de su congregación lo denunciaron ante el Vaticano desde 1976. La investigación fue archivada durante el pontificado de Juan Pablo II y se reabrió después de su muerte. En 2006, Benedicto XVI le ordenó retirarse a una vida de oración y penitencia. Investigaciones posteriores determinaron que Maciel había abusado de más de 60 menores.
Otro antecedente es el de Juan Cuatrecasas, quien denunció en 2008 haber sufrido abusos sexuales por parte de José María Martínez Sanz, integrante del Opus Dei. El acusado recibió una condena de 11 años de prisión, que luego fue reducida a dos. En 2014, Cuatrecasas llevó su reclamo al papa Francisco. La investigación fue archivada y Martínez Sanz continuó dando clases. Su expulsión definitiva del Opus Dei llegó recién en marzo de 2025.
Otro episodio: amenaza y detención en Pilar
En paralelo a la visita, un hombre de 49 años fue detenido acusado de amenazar de muerte al papa León XIV en la localidad de Villa Rosa, partido bonaerense de Pilar. El procedimiento fue realizado por la Policía Federal Argentina el sábado a las 21, en el domicilio del sospechoso, donde secuestraron tres teléfonos celulares y un dron. Uno de los dispositivos habría sido utilizado para realizar la llamada intimidante.
La investigación comenzó el viernes 6 de noviembre, cuando el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) recibió información sobre una amenaza contra la vida del Pontífice. La causa quedó a cargo del fiscal federal de Campana, Sebastián Bringas, y contó con la intervención de la SIDE y la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Corte Suprema. Tras 24 horas de tareas, lograron identificar y localizar al sospechoso, un obrero de 49 años.
El hombre será indagado por la Justicia el martes. Los investigadores buscan determinar si tiene antecedentes, si existió alguna motivación vinculada al odio o al activismo y si hubo otras personas involucradas. Por su parte, la SIDE destacó que el operativo fue posible gracias a la coordinación entre los organismos de inteligencia, las fuerzas de seguridad y la Justicia, y reafirmó su compromiso con la seguridad durante la visita papal.
Leé la nota completa: Detuvieron a un hombre que amenazó de muerte al papa León XIV