El paquete que llegó a la terminal de Tucumán tenía un sello: "Faster and Furious"
Una encomienda marcada “Faster and Furious” siguió su ruta hasta la terminal de Tucumán y ahí se destapó una red de éxtasis y LSD que movía drogas desde Córdoba. Lo que había adentro del paquete y quién cayó al retirarlo.
Una red que movía éxtasis, LSD y otras drogas sintéticas desde Córdoba hacia el norte del país quedó al descubierto por una investigación de la Justicia Federal de Jujuy. En la ruta apareció Tucumán: un hombre de la provincia terminó detenido cuando fue a buscar una encomienda a la terminal de ómnibus y ahora espera un juicio oral.
La causa también reveló una curiosidad que llamó la atención de los investigadores: la organización armaba un combo promocional de pastillas al que bautizó “Faster and Furious”, integrado por tres variedades distintas de éxtasis.
Dos integrantes de la banda ya aceptaron un juicio abreviado y recibieron condenas de cinco años de prisión. Otros dos acusados, entre ellos el tucumano, discutirán su responsabilidad en un debate.
El allanamiento que abrió la punta del ovillo
El hilo empezó a desenredarse el 9 de febrero de 2025, cuando la Justicia allanó una vivienda en el barrio Los Perales, en San Salvador de Jujuy. En el lugar aparecieron frascos, goteros y otros elementos aptos para fabricar sustancias sintéticas.
Lo que declaró una de las personas detenidas en ese operativo encendió la alarma sobre una maniobra de mayor escala. Con ese dato, la fiscalía sumó el trabajo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para cruzar llamadas, movimientos bancarios y registros de encomiendas.
El 26 de febrero de 2025 se formalizó la investigación con un Equipo Conjunto de Investigación que reunió a la Unidad Fiscal Jujuy del Ministerio Público Fiscal de la Nación y a la Unidad Especializada en Narcomenudeo del Ministerio Público de la Acusación provincial.
Córdoba, la base de los envíos
Según la pesquisa, Jorge Tirado Yelma, nacido en Jujuy y con residencia ocasional en Córdoba, era el encargado de despachar la droga desde esa provincia. Lo hacía a través de empresas de transporte de pasajeros de larga distancia.
Entre abril y agosto de 2025 habría mandado siete encomiendas rumbo a Jujuy. Del otro lado las retiraba Juan José Vásquez, que después distribuía las sustancias entre revendedores o las vendía de forma directa a consumidores.
Los investigadores detectaron además transferencias de dinero entre los implicados y movimientos bancarios que, de acuerdo con los informes del expediente, no guardaban relación con los ingresos que declaraban.
La entrega vigilada que terminó en Tucumán
En septiembre de 2025 una empresa de transporte avisó sobre un nuevo paquete sospechoso. La fiscalía ordenó abrirlo: adentro había planchas de LSD.
Los investigadores reemplazaron la sustancia y montaron una entrega vigilada para seguir el recorrido del envío hasta la terminal de ómnibus de Tucumán. El 4 de septiembre, Gastón Bernabé Morales González se presentó a retirarlo y fue detenido por efectivos de la PSA.
El tucumano quedó acusado de transporte de estupefacientes. La hipótesis de los pesquisas es que buscaba vender las sustancias en la provincia o cumplir el rol de intermediario dentro de la cadena de distribución.
Ese mismo día, en Córdoba, fue detenida Fernanda del Rosario Ticona Severich, señalada como otra presunta partícipe de la maniobra. La mujer negó cualquier vínculo con el grupo.
El sello “Faster and Furious”
Uno de los hallazgos más llamativos del expediente fue la vidriera que la banda había montado para vender: un paquete promocional con tres pastillas diferentes de éxtasis al que llamaron “Faster and Furious”, es decir, rápido y furioso.
Los investigadores también sospechan que Tirado Yelma, técnico en ciberseguridad y analista programador, podría haberse ocupado al menos del fraccionamiento de las sustancias en Córdoba.
Con el análisis de las comunicaciones, la plata y el circuito de encomiendas, la Justicia logró reconstruir buena parte del engranaje: quién enviaba, quién recibía y quién colocaba la droga.
Dos condenas y un tucumano a juicio
Tirado Yelma y Vásquez aceptaron un acuerdo de juicio abreviado por transporte de estupefacientes. La fiscal Orsetti, a través de la auxiliar Sofía Escudero, detalló los términos del convenio, que fijó cinco años de prisión para cada uno. La jueza María Alejandra Cataldi homologó el acuerdo y dejó las condenas firmes.
El panorama de Morales González es distinto. Su defensor, Aníbal Paz, rechazó el acuerdo porque consideró que la calificación legal atribuida a su cliente no era la correcta, y por eso la responsabilidad penal del tucumano será analizada en un juicio oral. En una situación similar quedaría Ticona Severich.
Pese a los avances, la investigación no pudo determinar quiénes abastecían a la organización. Ese punto quedó sin respuesta incluso después de revisar los movimientos bancarios, las comunicaciones y el recorrido de las encomiendas.
La causa permitió golpear varios eslabones de la distribución de éxtasis y LSD en el norte argentino, pero dejó abierta la pregunta de fondo: de dónde salían las drogas que terminaban en manos de los consumidores.
Fuente: La Gaceta. Investigación periodística de Gustavo Rodríguez.