El Paraná no da tregua en el NEA: los números que encendieron todas las alarmas

El río venía subiendo de a poco y parecía controlado. Pero el fin de semana las lluvias sobre Yacyretá cambiaron todo: la represa abrió el vertedero y el Paraná ya gana hasta 14 centímetros por día. En Chaco no esperaron al pico y activaron el Comité de Emergencia.

· 7 min de lectura
El Paraná no da tregua en el NEA: los números que encendieron todas las alarmas
El Paraná no da tregua en el NEA: los números que encendieron todas las alarmas

El nordeste argentino vive días de vigilancia permanente sobre los ríos Paraná y Uruguay, cuyo ascenso sostenido mantiene en vilo a Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, con complicaciones también en la costa entrerriana. Los organismos hidrológicos atribuyen el fenómeno a las lluvias fuera de lo común que caen aguas arriba.

En Chaco, la decisión se tomó el domingo por la noche. Tras una reunión encabezada por el gobernador Leandro Zdero, el Comité de Emergencia declaró la alerta naranja con la idea de anticiparse y no reaccionar cuando el agua ya esté encima.

Los números que explican la preocupación

La Administración Provincial del Agua (APA) maneja cifras que justifican la medida: durante los últimos tres días el Paraná ganó entre 12 y 14 centímetros diarios. A ese ritmo, el sábado estaría tocando los seis metros en Barranqueras —la cota de alerta— y hacia mediados de la semana próxima rondaría los 6,50 metros.

El cambio de escenario se produjo el fin de semana porque las lluvias del sábado y el domingo por encima de Yacyretá aceleraron la crecida. La APA proyectaba una descarga de 27.600 metros cúbicos por segundo, pero los registros ya pasaron los 30.000 y podrían llegar a 31.200, porque los embalses están colmados y deben liberar agua.

Aun así, el presidente del organismo, Orlando Morán, buscó llevar tranquilidad. Según explicó, no hay motivos para alarmarse, aunque la crecida se sostendrá por lo menos hasta fin de mes.

El funcionario aclaró, durante una entrevista, que no se trata de un pico brusco sino de un ascenso lento y continuo, propio de la operación de una represa. En cuanto al alcance de la medida, Morán precisó que la alerta naranja implica intensificar el seguimiento de pronósticos y alturas y coordinar con los municipios y los organismos provinciales. La alerta roja está reservada para situaciones extremas como lluvias excepcionales sobre el Gran Resistencia, algo que por ahora no ocurrió.

Primeros refugios y zonas en riesgo

En el área metropolitana chaqueña las defensas laterales que conectan el río Negro con las lagunas ya fueron cerradas y, por el momento, solo se realizan bombeos de prueba y limpieza a modo preventivo. Fuera del Gran Resistencia el foco está puesto en las islas y los accesos.

La Isla del Cerrito aparece entre los primeros lugares en donde podría haber población aislada, ya que algunos tramos suelen cortarse con 4,50 a 4,70 metros, y el puente San Pedro deja de funcionar a partir de los 5,50, valores que se superarían en el transcurso de esta semana.

En la costa de Barranqueras el agua ya obligó a algunas familias a mudarse, por lo que vecinos y trabajadores municipales levantaron refugios precarios con lonas, postes de palmera, pallets y tacuaras, que alojan a 70 personas, al menos. En el barrio Club Náutico, uno de los primeros golpeados por la crecida, los pobladores dejaron sus casas y se instalaron en los sectores altos, junto a las defensas.

Morán señaló que el cuadro actual guarda similitudes con El Niño de 1998, aunque las anomalías en el Océano Pacífico son hoy más intensas. Y advirtió que mientras el Paraná crece por lluvias que caen a cientos de kilómetros, el interior chaqueño sigue reclamando agua para cultivos como el girasol y el trigo.

El origen de la crecida

El incremento del caudal se origina aguas arriba: la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) abrió el lunes 12 el vertedero principal de la represa para amortiguar los mayores caudales que llegan desde Itaipú y las lluvias intensas en las cuencas del Paraná y el Iguazú, vinculadas a El Niño.

Según la EBY, el caudal que ingresa está un 40% por encima de lo habitual para la época, en torno a 26.300 metros cúbicos por segundo, con proyecciones de entre 29.000 y 32.000 en los próximos días.

Corrientes, la más golpeada

En Corrientes, más de 400 personas sufrieron las consecuencias del avance del agua, con familias evacuadas, caminos anegados y limitaciones en pasos fronterizos. En Empedrado, más de 200 vecinos se autoevacuaron cuando el río entró en sus casas; el intendente Fernando Echeverría informó una altura de 4,86 metros y alertó por el ganado de los pequeños productores, y el municipio declaró la emergencia hídrica mediante la Resolución 431/2026.

Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua tampoco son alentadoras: en la capital correntina el hidrómetro marcó 4,98 metros, 1,55 por encima del promedio histórico de octubre, y el INA estima que llegaría a los 6 metros el día 20, medio metro por debajo de la alerta. En Goya, en cambio, el río podría trepar a 5,50 metros para esa fecha y superar en 30 centímetros el umbral de alerta.

Sobre el río Uruguay, en Paso de los Libres el nivel alcanzó 9,26 metros, por encima de la cota de evacuación de 8,50, y en Monte Caseros, con el río en 7,10 metros, se cortaron calles y se suspendieron el turismo, la navegación comercial y el transporte fluvial hacia Bella Unión. Los productores ganaderos ya trasladan hacienda a campos altos, mientras desde la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes indicaron que trabajan con la provincia y el SENASA en un protocolo para facilitar el movimiento de animales ante una eventual evacuación masiva.

En vigilancia

En Formosa el río Paraguay muestra por ahora un comportamiento más moderado, por lo que se espera un ascenso acotado y la altura oscilaría entre los 4 y los 4,50 metros. En Entre Ríos, la preocupación se concentra en la costa del Uruguay: en Concordia el agua cubrió tramos de la costanera y obligó a reubicar a varias familias, mientras entidades isleñas reclamaron que se declare la emergencia agropecuaria para evitar ventas forzadas de animales. Con pronósticos que anticipan más lluvias, la región se prepara para una crecida que no se medirá en días sino en semanas.

Obras que no llegan

La emergencia volvió a poner en discusión el financiamiento de la infraestructura hídrica. De acuerdo con información oficial del Ministerio de Economía, entre 2024 y mayo de 2026 el Gobierno recaudó $375.400 millones del Impuesto a los Combustibles con destino a obras hídricas, pero ejecutó apenas $116 mil millones, es decir, cerca del 31%.

Por año, la ejecución fue del 12% en 2024, del 24% en 2025 y del 63% hasta fines de mayo de 2026. Esos recursos tienen afectación específica porque la ley los reserva para proyectos, mantenimiento y servicios de infraestructura hídrica, recuperación de tierras productivas y control y mitigación de inundaciones.

Lo que no se invirtió en obras tuvo otro destino: en junio de 2026, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica tenía unos $290.000 millones colocados en Letras del Tesoro y $49.000 millones en depósitos a la vista, recursos disponibles que triplican lo invertido en obras durante la gestión del presidente Javier Milei.

El cambio tiene respaldo normativo porque el decreto original de 2001 solo permitía colocar el dinero ocioso en plazos fijos de bancos oficiales, pero en 2025 el actual gobierno habilitó su uso para suscribir deuda del Tesoro. El propio vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que "parte de esos fondos se utiliza para sostener el equilibrio fiscal".

Especialistas en presupuesto público explicaron que, al no ejecutarse, esos ingresos mejoran el resultado fiscal y, al invertirse en letras, le dan liquidez al Tesoro para afrontar vencimientos u otras necesidades financieras. El patrón se repite en otras áreas: el programa de infraestructura vial recibió $827 mil millones entre 2024 y 2025, pero Vialidad Nacional ejecutó obras por $381 mil millones, alrededor de un tercio. Mientras el agua avanza sobre la costa del Litoral, el debate sobre cuánto se invierte en prevención y defensas volvió a ser una urgencia para las provincias ribereñas.

En Corrientes, localidades cercanas al río Paraná ya fueron afectadas por su sostenido crecimiento debido a las constantes lluvias.

El Comité de Emergencia Provincial declara alerta naranja, y continúan los trabajos preventivos, el monitoreo permanente de las condiciones climáticas, y la coordinación de acciones. Fundamental seguir recomendaciones y mantenerse informados a través de los canales oficiales. pic.twitter.com/lohkdg0DPc

— Leandro Zdero (@LeandroZdero) October 13, 2026

INFO> Cerraron el puerto de Alvear (Paso fluvial) en Corrientes por la crecida del Rio Uruguay. Hay comercios y vecinos evacuados en la zona. #Corrientes #Alver #RioUruguay #Inundaciones #ElNiño pic.twitter.com/Mm72jJYvfs

— Juan Ayoroa (@JuaniAyoroaOK) October 13, 2026

Más para leer

Vecinos del barrio Río Chubut esperan desde hace más de 40 años: ahora los convocan para firmar
Sociedad
Docentes sanjuaninos vuelven al aula: la capacitación que apunta al agua y la energía solar
Sociedad
La UNSE se mete en un estudio que compara la salud de Brasil y Rusia: quién es la investigadora convocada
Sociedad
La Pampa busca escritores, voces y actores: pagan por rescatar las leyendas que casi nadie conoce
Sociedad
El Valle Calchaquí se prepara para un verano con menos lluvias: el plan que activó la Provincia
Sociedad
La Feria Agroproductiva vuelve al Centro Cívico con una edición especial: el día y el horario para ir
Sociedad