El Paraná sigue subiendo y dos puentes clave de la Ruta 12 ya están bajo la lupa: miden el agua cada hora
El río no da tregua en el norte misionero y hay dos puentes de la Ruta 12 que Vialidad Nacional mira con lupa: miden la distancia entre el agua y las bases varias veces por día. El tránsito sigue abierto, pero lo que encontraron en el club de Pesca de El Alcázar anticipa lo que puede venir.
La crecida extraordinaria del río Paraná y las lluvias constantes en el norte misionero pusieron en alerta a Vialidad Nacional, que monitorea los puentes sobre los arroyos Paranay y Piray Guazú. El tránsito sigue habilitado, pero la distancia entre el agua y las bases de los viaductos se mide de forma periódica.
Ingenieros y técnicos del organismo revisan de manera preventiva las estructuras de los puentes que cruzan el arroyo Paranay, en El Alcázar, y el arroyo Piray Guazú, en el tramo que une Eldorado con Puerto Piray. El embalse de ambos cursos de agua dejó el nivel muy cerca de las bases de los viaductos.
Por ahora no se evalúa cerrar el tránsito vehicular sobre la Ruta Nacional 12, aunque la situación se sigue de cerca porque los arroyos continúan creciendo.
Los intendentes, en alerta
Los intendentes Rodrigo Durán, de Eldorado, y Eduardo Vázquez, de El Alcázar, admitieron que siguen la evolución del río con preocupación. El fantasma es que los municipios vecinos queden aislados, como ocurrió en 2013, y las intensas lluvias también complican los caminos alternativos.
Ambos jefes comunales aseguraron que están atentos a cualquier novedad que informe Vialidad Nacional. En tanto, personal de la concesionaria Caminos de la Selva S. A., de Vialidad y de fuerzas de seguridad realizan mediciones periódicas de la distancia entre el nivel del agua y las bases de los dos puentes, para anticipar riesgos por la fuerza del caudal o el arrastre de ramas y troncos.
A las 13, las aguas del Piray se ubicaban a 2 metros de poder cortar la ruta en el puente "Banana". Con el tránsito todavía habilitado, las autoridades recomiendan evitar sobrepasos en las zonas de puente y acatar las indicaciones de los operarios apostados en el lugar.
El club de Pesca de El Alcázar, bajo el agua
La crecida tapó casi por completo las instalaciones del club de Pesca de El Alcázar: quinchos, acampe, muelles y otros sectores quedaron anegados. La entidad evacuó el predio de manera preventiva y suspendió todas las actividades náuticas y recreativas.
Socios y miembros de la comisión directiva trabajaron hasta altas horas de la noche para desarmar quinchos y estructuras desmontables, con la idea de resguardarlas hasta que el agua baje. "Desde ayer estuvimos trabajando resguardando todo lo que podíamos, porque además está previsto más lluvias. Ya a raíz de la creciente anterior los quinchos están hechos para poder desmontar", contó el presidente del club, Alfredo Keller.
En la zona de El Alcázar no hay viviendas lindantes al río Paraná ni al arroyo Paranay, según se precisó.