El Paraná sigue subiendo y el INA ya puso la lupa en una quincena de noviembre
El río ya marca 4,23 metros en el puerto de Paraná y las proyecciones apuntan a un número concreto para el 10 de noviembre. Pero el hidrólogo del INA apuntó a una quincena clave: lo que pase con las lluvias ahí definirá todo.
El río Paraná continuará creciendo de forma lenta pero sostenida en las próximas semanas, según las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), que por ahora no anticipa niveles de evacuación en la capital entrerriana. El ingeniero hidrólogo Juan Borus explicó a Elonce que la evolución del río dependerá de un factor clave: cuánto llueva en noviembre.
En el puerto de Paraná el agua ya se ubica cerca de los 4,23 metros y las estimaciones indican que podría llegar a los 4,60 metros alrededor del 10 de noviembre. El ascenso, según el especialista, no se detendrá: "Muy lento, pero es gradual y además es inexorable", afirmó.
Una crecida que se sigue de cerca
Borus describió el fenómeno sin dramatismo pero con atención. "Esta crecida no es extraordinaria, pero es significativa", señaló, y estimó que este comportamiento podría mantenerse durante las próximas tres semanas.
Consultado sobre la posibilidad de que el agua alcance niveles de evacuación, el hidrólogo sostuvo que, con las precipitaciones registradas hasta ahora, "no debería ocurrir". No obstante, aclaró que el escenario está abierto y que todo dependerá de las lluvias venideras.
"El problema está en cuánto va a llover, especialmente durante la segunda quincena de noviembre", advirtió. Cuando el valle fluvial esté ocupado por el agua, explicó, nuevos pulsos de creciente podrían propagarse con mayor rapidez.
Conjeturas, no pronósticos
El especialista fue cuidadoso al referirse a esos escenarios futuros. "Es una conjetura, absolutamente una conjetura. De ninguna manera es un pronóstico", remarcó, y subrayó la necesidad de actualizar las estimaciones a medida que se conozcan las precipitaciones.
En ese sentido, recordó que la bajante extrema registrada entre 2020 y 2023 produjo modificaciones morfológicas en el valle fluvial que hoy condicionan la velocidad con la que se propaga la creciente.
También mencionó que las cuencas vinculadas con Itaipú y el río Iguazú podrían recibir nuevas lluvias, lo que incrementaría el volumen de agua que llegará aguas abajo.
La mirada puesta en el verano
Por último, Borus anticipó que el Servicio Meteorológico Nacional analizará las tendencias climáticas para noviembre, diciembre y enero. Esa información será la que permita ajustar las proyecciones y evaluar los posibles escenarios para los próximos meses.