El Paraná sube y en Goya corre la cuenta regresiva: 11.000 vacas tienen que salir antes del viernes
Las vacas avanzan en fila por el estero, entre gritos de “¡wep, wep!”, y cada arreo cuenta. En Goya hay una fecha que no se puede mover y un río que sube más rápido de lo previsto: qué pasa si el agua llega antes.
En las islas frente a Goya, Corrientes, el agua avanza y el reloj corre más rápido. Los productores calculan que todavía quedan unas 11.000 cabezas de ganado por sacar de los bañados antes del viernes, cuando el río Paraná alcanzaría su pico de crecida en torno a los 5,70 metros.
El movimiento se multiplicó en los últimos días. Según Santiago Decotto, presidente de la Sociedad Rural de Goya, entre el 60% y el 70% de la hacienda isleña ya fue trasladada a campos de tierra firme, aunque el registro formal todavía no acompaña ese ritmo.
“En papeles habrá salido entre un 30 y un 40%. Pero tenemos estimado que ya un 70% se movió porque ayer domingo hubo muchísimo traslado. Todos los días está saliendo mucha hacienda”, explicó el dirigente rural.
Un operativo que no se detiene ni los fines de semana
La escena se repite en cada arreo: las vacas avanzan en fila por el agua, entre balidos, mientras los peones las guían a gritos de “¡wep, wep!” y otros las arrean desde atrás con chapoteos y algún sapucay que se pierde en los bañados. En algunos sectores cruzan zonas anegadas; en otros, se abren paso por una red de riachos, lagunas y esteros conectados al Paraná.
La geografía del Delta del Ysoró, una reserva natural provincial de terrenos bajos, arroyos y bañados, concentra buena parte del ganado que debe moverse. En varios sectores el traslado se hace a pie, sin barcos ni barcazas. Los terneros y los animales más chicos, en cambio, se sacan en embarcaciones para resguardarlos.
La flexibilización de los trámites fue clave para acelerar la salida. De acuerdo con Decotto, el Senasa y el Ministerio de Seguridad provincial, a través de la Policía, habilitaron un mecanismo que permite retirar primero los animales y completar después la documentación.
“Se flexibilizaron los movimientos, que era lo que pedíamos”, señaló. Así, los productores pueden llevar la hacienda a un campo propio o alquilado, o al predio de la Sociedad Rural local, y hacer allí el trámite. El Senasa registra las categorías trasladadas y la Policía controla las marcas para verificar la propiedad.
Por qué Goya concentra tanto ganado
Sobre el río Paraná, en Corrientes, había unas 60.000 cabezas distribuidas en las islas. De ese total, 37.400 estaban en el departamento de Goya, donde se contabilizan alrededor de 379 unidades productivas con hacienda isleña.
“Goya tiene muchísima hacienda en las islas, más de la mitad que hay sobre el río Paraná en toda la provincia de Corrientes”, afirmó el dirigente. A ese volumen se suma el ganado ubicado sobre el río Uruguay, también dentro del territorio provincial.
La urgencia tiene un motivo concreto: la velocidad con la que subió el nivel del río. El Paraná venía creciendo entre 10 y 12 centímetros por día, pero en las últimas jornadas el ritmo se aceleró hasta rozar los 20 centímetros diarios. En ese momento, la altura en Goya era de 5,30 metros.
La marca de los 5,70 metros y el agua que puede entrar a la ciudad
El pronóstico de los productores es que el viernes el río llegue a 5,70 metros, una marca a partir de la cual el agua empezaría a ingresar en sectores bajos de la ciudad, como la zona del puerto, la ribera y el aeropuerto. Para entonces, estiman, ya no quedaría tierra seca en las islas para mantener a los animales.
“No va a quedar nada en las islas porque este viernes se espera el pico de creciente”, advirtió Decotto. Por eso los traslados siguen también los fines de semana, sin esperar que el agua marque el camino.
La salida del ganado, de todos modos, no empezó con esta crecida. Algunos productores ya habían adelantado el engorde y el traslado de la hacienda gorda ante la previsión de que el río subiera. “Nada fue sorpresivo”, resumió el dirigente.
Campos disponibles y solidaridad entre productores
Por ahora, la principal ventaja es que hay establecimientos para recibir a los animales. Muchos productores ya habían alquilado potreros o reservado campos fuera de las islas, aunque mantenían allí la hacienda porque las condiciones de pastoreo eran buenas. Los campos de la zona de Goya todavía tienen poca agua, lo que permite alojar el ganado que sale del Delta.
“Hay mucha solidaridad en el sector, en el campo”, dijo Decotto. Los productores se comunican por contactos y estados de WhatsApp para pedir referencias sobre potreros disponibles. En algunos casos consiguen arrendamientos a valores razonables; en otros, aparecen ganaderos dispuestos a ofrecer espacio para recibir los animales.
El riesgo que puede complicar todo: las lluvias
La situación podría complicarse si se concretan las lluvias intensas previstas por el fenómeno de El Niño. Por ahora, la crecida responde sobre todo al agua que llega desde el sur de Brasil por el Paraná, mientras que los campos de Goya registran pocas precipitaciones, a diferencia de otras zonas del norte de Corrientes.
“Ahora, si realmente vienen las lluvias grandes que dicen, ahí la superficie de los campos se va a achicar una barbaridad”, alertó Decotto. Buena parte de los establecimientos de la región son bajos y, cuando llueve de forma persistente, quedan anegados: el agua demora la recuperación de las pasturas y reduce la superficie disponible para alimentar a los animales.
Hasta ahora, según el dirigente, no se observa una salida desordenada ni una liquidación generalizada de hacienda. La mayoría logró organizar el traslado y encontrar lugares donde alojar a los animales. Tampoco hay ganaderos obligados a llevar sus vacas a la banquina ni a venderlas de urgencia en una feria.
Vender también es una opción
La venta de hacienda es una alternativa para quienes necesitan reducir sus rodeos. Aunque algunos pueden aceptar precios entre un 10% y un 20% inferiores por la urgencia, Decotto señaló que los valores siguen siendo buenos.
Además, el Instituto de Desarrollo Rural de Corrientes (Idercor) amplió los remates y subsidia el flete y la mitad de la comisión de los pequeños y medianos productores. Mientras continúa el operativo para sacar los animales de las islas, la Sociedad Rural de Goya tiene previsto realizar un remate el 28 de octubre para productores de distintas escalas. Reunir hacienda de varios establecimientos permite completar cargas y facilitar la venta.