El paro docente en Santa Fe expone la grieta entre Pullaro y los maestros: ¿hasta cuándo?
La medida de fuerza dejó escuelas vacías y un gobierno que insiste en la normalidad. ¿Qué dijo el gremio sobre el acatamiento y el descuento del día? Los detalles que marcan la tensión.
El paro nacional docente del 3 de agosto dejó una postal contundente en Santa Fe: escuelas vacías, una provincia movilizada y un gobierno que insiste en que todo fue normal. La medida de fuerza, convocada por CTERA, volvió a chocar de frente con la gestión de Maximiliano Pullaro, que ya había cerrado la paritaria por decreto.
Mientras la administración provincial difundió que la actividad escolar se desarrolló con total normalidad, la Asociación del Magisterio de Santa Fe (AMSAFE) mostró imágenes de establecimientos con una adhesión masiva. El contraste de versiones no es nuevo: la relación entre el Ejecutivo y los gremios está en un punto de ebullición que parece no tener fin.
¿Qué pasó el 3 de agosto en las escuelas santafesinas?
La jornada de protesta, que también tuvo su capítulo en Buenos Aires con una movilización multitudinaria, marcó un nuevo récord de tensión. AMSAFE denunció que el gobierno intenta minimizar el impacto del paro, mientras el secretario general del gremio, Rodrigo Alonso, fue tajante: "El gobierno continúa con una mentira que ya lo tuvo desde su contrato electoral".
En diálogo con El Destape, Alonso desmintió la versión oficial: "Sí, claro, las escuelas estaban abiertas, pero no hubo clase". Para el dirigente, el debate sobre el acatamiento es un "falso debate", porque "el verdadero análisis es que el día 3 de agosto, en la provincia de Santa Fe, no hubo clase".
La paritaria que terminó en decreto: dos reuniones y una oferta "inmodificable"
El conflicto salarial tiene su origen en una negociación fallida. Alonso detalló que "hubo dos reuniones paritarias antes de que salga el decreto: una en donde el gobierno preguntó cuáles eran las pretensiones del sindicato, y la segunda, en donde presentó una propuesta que no se podía modificar".
El gremio planteó tres ejes: la cláusula gatillo, la recuperación del primer semestre y una recomposición de fondo. "Nosotros venimos perdiendo el 35 por ciento del salario desde diciembre del 2023", precisó Alonso, quien también cuestionó la estrategia comunicacional del Ejecutivo, que "primero publicitó la oferta por los medios y luego la dio a conocer en el ámbito paritario".
El descuento del día: ¿extorsión o medida administrativa?
Otro de los puntos de mayor fricción fue la decisión del gobierno de descontar el día a los docentes que adhirieron al paro. Para Alonso, esto condiciona el ejercicio del derecho de huelga: "Es un falso debate preguntar o analizar el acatamiento a un paro cuando, en verdad, lo único que hace el gobierno es extorsionarte para que vos no hagas paro".
El dirigente explicó el mecanismo: "Te extorsiona porque, si vos hacés paro, te van a descontar el día, te van a descontar el presentismo, y por lo tanto, en salarios que están muy por debajo de la línea de la pobreza, te encontrás en una situación económica muy compleja".
"No hay por qué esperar a un año electoral"
En el plano político, Alonso apuntó contra las políticas provinciales y reclamó una rectificación inmediata. "No dijo que iba a haber presentismo, ni que íbamos a modificar la jubilación para que aportemos más y se corra la edad jubilatoria. Ni dijo que nos iba a pagar por debajo de la inflación, ni que no iba a cumplir con la paritaria 2023", enumeró.
Frente a ese escenario, planteó que la respuesta no puede quedar sujeta al calendario electoral: "Hay que modificar las políticas. No hay por qué esperar a un año electoral. ¿Por qué esperar al 2027?".
Las exigencias del gremio incluyen que el Gobierno "cumpla con el contrato electoral", inicie la recuperación del poder adquisitivo, derogue el presentismo y la reforma previsional, y abra "instancias de diálogo, de construcción y de consenso".
"Es imprescindible que el gobierno de la provincia modifique las políticas y deje de tomar a las maestras y a los maestros como sus enemigos —concluyó—. Los enemigos no somos los docentes; los enemigos deberían ser aquellas políticas que atentan contra la escuela pública y contra los derechos salariales, laborales y previsionales de las trabajadoras y los trabajadores de la educación", detalló Alonso.
Con las paritarias cerradas por decreto y un plan de lucha que se extiende hasta septiembre, Pullaro enfrenta la necesidad de abrir el diálogo con los sectores afectados si pretende llegar en condiciones a 2027. En un contexto de salarios deteriorados y de un Ejecutivo que opta por no escuchar los reclamos, el gobernador difícilmente pueda seguir obviando el escenario que tiene enfrente sin pagar un costo político.