El paro portuario que paraliza el comercio exterior y desafía al Gobierno
El paro de prácticos y baqueanos ya paraliza los puertos y amenaza el comercio exterior. ¿Qué dice el Gobierno y cuál es el plan de los trabajadores?
La medida de fuerza que afecta a los puertos de todo el país ya lleva cuatro días y amenaza con profundizarse. El conflicto, que estalló por el Decreto 690/2026, mantiene sin actividad a terminales desde Ushuaia hasta la Hidrovía Paraná-Paraguay.
Prácticos, pilotos y baqueanos frenaron sus tareas el sábado 1 de agosto en rechazo a la desregulación del servicio de practicaje impulsada por el Gobierno nacional. La medida impacta de lleno en el Río de la Plata y el río Paraná, por donde circula el 80% de las exportaciones e importaciones argentinas.
¿Qué busca el decreto?
La normativa, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apunta a eliminar restricciones para el ingreso de nuevos operadores al sector, reducir costos logísticos y habilitar la contratación directa del servicio. Además, permitiría que capitanes con experiencia naveguen sin la obligación de contratar prácticos.
En las terminales de Gran Rosario, San Lorenzo y Timbúes, las embarcaciones permanecen sin operar, lo que genera demoras y pérdidas millonarias para el comercio exterior.
Rechazo y acciones legales
La Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante calificó la medida como "abusiva e inconstitucional" y anticipó una acción de amparo ante la Justicia Federal. También presentarán una denuncia penal contra los funcionarios que firmaron el decreto, argumentando que la desregulación compromete la seguridad de la navegación.
Mientras tanto, la Prefectura Naval Argentina intimó a los trabajadores a retomar el servicio, señalando que el practicaje es un servicio público esencial y advirtiendo sobre consecuencias legales si continúa el cese de actividades.
Excepción energética
Pese a la medida de fuerza, los trabajadores ratificaron el lock-out pero aclararon que seguirán asistiendo a los buques petroleros y de gas natural licuado. Así buscan evitar problemas en el abastecimiento energético y minimizar riesgos ambientales.
Según Noticias Argentinas, mientras no haya una resolución, la actividad portuaria seguirá resentida en gran parte del país, con un impacto directo en la logística del comercio exterior argentino.