El paro portuario que paraliza el comercio exterior y enciende alarmas en las empresas
El paro de practicaje y pilotaje tiene en vilo al comercio exterior argentino. ¿Qué consecuencias ya se sienten y cuál es la solución que exigen las empresas?
La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) lanzó una advertencia contundente: la paralización del servicio de practicaje y pilotaje en la Vía Navegable Troncal y los principales nodos marítimos del país está frenando las exportaciones e importaciones, interrumpiendo el ingreso de divisas y poniendo en jaque la reputación de Argentina. La entidad reclama una solución urgente para destrabar una crisis que ya afecta a toda la economía.
En un comunicado oficial, la CPPC expresó su "más profunda preocupación" por la severa parálisis que afecta la operatoria en las terminales portuarias. Según los empresarios, esta interrupción no es un simple conflicto sectorial, sino un freno directo e inmediato sobre la economía nacional. Los puertos privados representados por la cámara procesan la mayor parte del comercio exterior argentino, actuando como el nexo crítico entre la producción local y los mercados internacionales.
¿Cómo impacta la medida?
Desde la CPPC detallaron los efectos concretos de la paralización. El primero es la parálisis del comercio exterior y el ingreso de divisas: la acumulación de buques fondeados y demorados interrumpe el flujo normal de exportaciones e importaciones, deteniendo de inmediato las divisas fundamentales para la estabilidad macroeconómica del país.
El segundo impacto es el quiebre de las cadenas de suministro. El freno portuario genera un efecto dominó que paraliza el transporte terrestre, tanto camiones como ferrocarriles, colapsa la capacidad de acopio en las terminales y desabastece a insumos industriales y energéticos estratégicos para la producción local.
Además, mencionaron el incumplimiento de contratos y el impacto financiero. La imposibilidad de cumplir con las ventanas de carga acordadas somete a los exportadores a severas penalidades contractuales e incrementa de forma desproporcionada los costos logísticos por sobrecostos.
También alertaron sobre el deterioro de la reputación internacional. La imprevisibilidad operativa y el riesgo de desvío de buques hacia puertos de la región deterioran la imagen de Argentina como origen confiable, comprometiendo acuerdos comerciales construidos durante años.
¿Qué solución proponen?
La CPPC considera que esta coyuntura crítica evidencia la necesidad impostergable de adecuar, modernizar y desregular el sistema de practicaje, tal como propone el Gobierno nacional, sin poner en juego la seguridad de navegación. "Que la decisión de un grupo reducido de prestadores pueda paralizar por completo el comercio exterior argentino demuestra que la línea trazada en favor de una mayor competencia, transparencia y revisión de esquemas rígidos es el camino correcto", opinaron los empresarios.
Sin embargo, reconocieron la idoneidad técnica y el profesionalismo de los prácticos en la navegación fluvial y marítima. "No resulta preciso sostener que las medidas de desregulación vigentes comprometan la seguridad operacional: en la práctica, ninguna armadora, capitán o compañía de seguros opera o moverá un buque en vías complejas sin el debido respaldo profesional a bordo", acotaron.
Por todo ello, la cámara insta de manera urgente al Gobierno nacional y a los representantes del sector de practicaje a conformar una Mesa de Negociación para normalizar la actividad e implementar el Decreto 690/2026. "Es indispensable establecer un espacio de diálogo directo que garantice la inmediata normalización del servicio y la navegabilidad de todos los puertos del país", concluyeron.