El partido de San Martín se detuvo en plena tribuna: la barra se cruzó a palos
El partido ante Gimnasia y Tiro se jugaba sin goles cuando la tribuna de Rondeau se convirtió en un ring: la barra de San Martín se cruzó a palos de bandera y el árbitro no tuvo otra opción que frenar todo. Lo que siguió, con los hinchas de testigos, es lo que nadie esperaba ver un domingo de fútbol.
El duelo ante Gimnasia y Tiro por la tarde en Ciudadela quedó marcado por una pelea interna de la barra local que obligó al árbitro a detener el juego por unos minutos. Mientras el marcador seguía 0-0, las cámaras de la transmisión oficial captaron a integrantes de la barra del Santo enfrentándose entre sí con palos de banderas en la tribuna de la calle Rondeau.
Las imágenes registraron a varios individuos intercambiando golpes y generando una situación de peligro dentro del estadio. Frente a la escalada, el árbitro optó por frenar momentáneamente el desarrollo del partido hasta que la situación se calmara y se recuperaran las condiciones mínimas de seguridad.
El repudio de los hinchas
El resto de la parcialidad del Santo reaccionó con visible malestar. Desde distintos sectores de la tribuna se escucharon gritos de rechazo y cánticos contra la violencia interna. El reclamo más repetido fue el de "que se vayan todos", una muestra del hartazgo hacia los grupos violentos y un pedido de intervención más firme a las autoridades del club y a la seguridad del estadio.
El episodio vuelve a poner en discusión la violencia en las canchas y la necesidad de protocolos que eviten hechos similares. Minutos después, el partido se reanudó, pero la imagen de la pelea quedó como una mancha en una jornada que debía girar solo alrededor del juego.