El Paseo del Bicentenario de Viedma deja de ser un simple jardín: así avanza su transformación en un bosque urbano
¿Un jardín que se convierte en bosque? Viedma ya plantó 30 especies para transformar el Paseo del Bicentenario. Descubrí qué especies eligieron y cuál es el plan.
El Paseo del Bicentenario de Viedma comenzó a mutar su paisaje: cerca de 30 especies de árboles y arbustos ya fueron plantadas en los jardines del Ministerio de Economía, dando el puntapié inicial a un proyecto que promete convertir el sector en un pequeño bosque urbano.
La iniciativa, que busca recuperar espacios degradados y renovar la imagen de la capital rionegrina, fue impulsada por la Mesa de Arbolado Público y Espacios Verdes, coordinada por la Defensoría del Pueblo local. Carlos Larrañaga, fundador de «Amigos del Árbol y de la Tierra», explicó: «La idea es ir generando un pequeño bosque urbano».
¿Qué especies se plantaron?
La primera plantación se realizó durante la mañana del lunes y priorizó especies de bajo mantenimiento, con buen aporte de sombra y adaptadas al clima regional. «Se priorizaron las de hoja caduca, con capacidad de soportar el clima», detalló Marylyn Graziano, paisajista invitada por la mesa de trabajo interinstitucional.
Entre los ejemplares arbóreos predominan las especies nativas de Argentina, como jacarandás y lapachos rosados, además de sauces criollos autóctonos de Río Negro. También se sumaron especies con floraciones llamativas, como árboles del amor, tilo, acer y Liquidámbar, elegidas por su resistencia a los fuertes vientos patagónicos.
En cuanto a los arbustos, se optó por plantas que generen contraste visual, como formios rojos y verdes, azareros y fotinias, para enriquecer el paisaje.
Más que una cuestión estética
El proyecto no se limita a la ornamentación: forma parte de la nueva Ordenanza de Arbolado Público Urbano, aprobada recientemente por el Concejo Deliberante de Viedma, que reemplaza a una normativa con más de dos décadas de vigencia. La nueva legislación incorpora mecanismos de compensación ambiental ante daños al arbolado y promueve el uso de especies nativas en los espacios públicos.
La idea es avanzar más allá de la plantación aislada de árboles, construyendo espacios verdes con planificación, diversidad de especies y una mirada de largo plazo.
¿Qué viene ahora?
La plantación iniciada esta semana es solo el comienzo. Según Gastón Fuentes, especialista del INTA, continuarán nuevas intervenciones «en función de la propuesta de diseño paisajístico». La primera etapa busca generar un mayor impacto en zonas turísticas, con especial atención en el ingreso por la Avenida Villarino.
“Esto recién empieza. La idea es continuar con el diseño y seguir incorporando especies”, afirmó Larrañaga, dejando en claro que el proyecto tiene un horizonte de largo plazo.