El peaje que une Chaco y Corrientes cambia para siempre: la diferencia que nadie quiere pagar
El nuevo esquema tarifario del peaje Chaco-Corrientes ya tiene fecha y los que pagan en efectivo son los más golpeados. La diferencia por cruce no es menor, y muchos conductores todavía no saben cómo evitar el recargo.
El corredor que conecta Chaco y Corrientes estrena un nuevo esquema de tarifas a partir de octubre, y la brecha entre pagar con TelePase o hacerlo en la cabina ya no será un detalle menor. Los vehículos livianos que usen el sistema automático abonarán alrededor de $1.800 por pasada, mientras que quienes sigan pagando de forma manual sentirán el golpe: unos $2.700.
La diferencia entre una modalidad y otra rondará los $900 por cada cruce, un número que en un contexto de viajes frecuentes entre ambas provincias puede pesar fuerte en el bolsillo.
¿Por qué la suba castiga al que paga en efectivo?
El nuevo cuadro tarifario aplica un recargo del 50% sobre la tarifa base para quienes no cuenten con el dispositivo electrónico. La intención oficial es clara: empujar a los conductores hacia el cobro automático y reducir de a poco las operaciones manuales en las estaciones de peaje.
La medida alcanza al puesto ubicado en el corredor Chaco-Corrientes y sigue la lógica que ya se aplica en otras rutas y autopistas concesionadas del país que operan con TelePase.
Cómo sumarse al sistema y evitar el sobrecosto
La adhesión puede iniciarse de manera online. El trámite es simple: el automovilista debe ingresar a telepase.com.ar, informar la patente del vehículo y asociar un medio de pago habilitado.
Una vez completado el registro, el usuario necesita el TAG o dispositivo electrónico, que se coloca en el parabrisas y permite identificarlo automáticamente al atravesar las estaciones de peaje.
El dispositivo puede retirarse sin cargo en los puntos de entrega habilitados. Si se opta por el envío a domicilio, pueden aplicarse costos correspondientes al servicio de correo.
Con el TelePase activado, el conductor puede circular por las autopistas y rutas concesionadas del país que estén incorporadas a la red, sin frenar en las cabinas ni pagar el recargo.