El pedido de la familia de Roberto Mansilla que puede complicar al detenido
La familia de Roberto Mansilla no se conforma con la imputación por homicidio simple: durante el sepelio reclamaron que la acusación sea más grave y apuntaron a cómo fue el ataque. Qué argumentan.
La familia de Roberto Mansilla pidió que se agrave la imputación contra Jonathan Alaniz, acusado de apuñalarlo en barrio Castelli Dos. El reclamo se hizo durante el sepelio de la víctima, un hombre de 44 años que murió tras recibir un puntazo con un cuchillo de cocina.
Mansilla falleció mientras era asistido en la guardia del Hospital San Antonio de Padua. La herida fue profunda y no hubo tiempo para revertir el cuadro.
Alaniz fue detenido con manchas de sangre en su ropa y un cuchillo en el pasaje Moisés Álvarez al 1700, en el sur de la ciudad. Tenía libertad condicional al momento del hecho.
La fiscal de Fuero Múltiple de Tercera Nominación, María Mercedes Santamarina, lo imputó por homicidio simple. Pero la familia de Mansilla considera que la acusación debe ser más grave: sostienen que Alaniz actuó con alevosía, porque la víctima fue sorprendida cuando el atacante ya estaba armado.
Un testigo clave y la hipótesis de la droga
Dentro de la vivienda de barrio Castelli Dos había otra persona que ya declaró ante el Ministerio Público Fiscal. Ese testigo aportó detalles del quinto homicidio del año en la ciudad.
Según esa declaración, la discusión habría empezado por diferencias en la comercialización de estupefacientes. La pelea derivó en el ataque con el cuchillo.
Tras el apuñalamiento, el padre del detenido y un primo de Mansilla trasladaron al herido al hospital en un auto particular. La gravedad de las heridas era evidente.
El testimonio que pinta el barrio
Axel, primo del detenido, habló sobre el trasfondo del conflicto. Para él, el problema central es la droga que afecta a los jóvenes de la zona.
Mencionó la presencia de cocaína y pasta base, y se refirió al consumo de “pipazo”. También advirtió sobre la exposición de adolescentes y chicos de 12 y 13 años a esas situaciones.
“A esas edades, los jóvenes están perdidos por esa porquería”, lamentó. Agregó que las noches en el sector se volvieron peligrosas por esta problemática.
La Fiscalía sigue incorporando testimonios y pruebas. Mientras tanto, espera los resultados de la autopsia y el informe de Policía Científica sobre el interior de la casa.