El pedido de la fiscalía era seis años, pero el tribunal resolvió otra cosa con este penitenciario
La fiscalía pedía seis años de prisión efectiva y la defensa, la absolución. El tribunal terminó inclinándose por una pena de ejecución en suspenso para el oficial del Servicio Penitenciario acusado de abusar de una subalterna.
Un oficial del Servicio Penitenciario Provincial fue condenado a tres años de prisión de ejecución en suspenso por abusar sexualmente de una compañera de tareas. La sentencia la firmaron los jueces del Tribunal Penal 2 de Posadas, a las 12.50 del jueves, una hora antes de que en otro tribunal de la calle La Rioja se conociera la condena a un expolicía.
El fallo recayó sobre Luis Teodoro Drewanz, de 35 años, acusado por el delito de “abuso sexual simple, agravado por ser cometido por un funcionario público”. El hecho ocurrió en 2020, en pleno arranque de la pandemia de COVID-19, en la Unidad de Salud para Inimputables, un establecimiento que funciona en el predio del Hospital Pedro Baliña.
La víctima tenía entonces 20 años y cumplía funciones de guardia en el pabellón de mujeres cuando fue agredida. El tribunal que resolvió la causa estuvo integrado por los jueces Martín Alejandro Rau, César Antonio Yaya y Augusto Gregrio Busse.
Qué pidieron la fiscalía y la defensa
Durante el juicio, el fiscal Vladimir Glinka había reclamado una pena de seis años de prisión efectiva por la misma calificación penal. Enfrente, el defensor oficial Mario Sebastián Ramírez pidió la absolución por el principio in dubio pro reo —el beneficio de la duda— o, en su defecto, una condena de ejecución en suspenso por el mínimo del delito de “abuso simple”.
Finalmente, el tribunal optó por la pena de tres años en suspenso, es decir, que Drewanz no cumplirá la condena tras las rejas.
El antecedente administrativo y la detención
Antes de que comenzara el juicio, el jueves, el penitenciario solo había sido sumariado durante un mes en 2020 por el propio Servicio Penitenciario Provincial. El martes pasado, el juez Martín Rau, presidente del TP-2, ordenó detenerlo en su lugar de trabajo: la Unidad Penitenciaria III “Eldorado” del SPP.