El pedido de la querella era de 25 años, pero el tribunal jujeño decidió otra cosa
La Justicia jujeña condenó a un empresario por dos hechos de abuso sexual agravados por la guarda. La querella había pedido 25 años, la Fiscalía 20… y el tribunal resolvió algo que recién se sabrá con los fundamentos.
Un empresario jujeño fue condenado a 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por dos hechos de abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por la guarda, en un fallo que se conoció durante la quinta y última audiencia del juicio oral en la capital provincial.
El tribunal lo declaró penalmente responsable por los hechos, en concurso real. Sin embargo, la pena quedó muy por debajo de lo que habían reclamado las partes acusadoras durante los alegatos.
Qué pidieron la querella y la Fiscalía
La abogada querellante, Patricia Tabera, había solicitado 25 años de prisión. La Fiscalía, en tanto, había pedido una condena de 20 años. El tribunal terminó fijando 10 años.
Por ahora solo se dio a conocer la parte resolutiva de la sentencia. Los fundamentos con los criterios que usaron los jueces para establecer la responsabilidad penal y calcular la pena serán notificados en los próximos días a las partes.
ADN y modalidad de cumplimiento
Además de la condena, el tribunal dispuso la extracción de una muestra de ADN para incorporarla al registro de agresores sexuales.
Según informó la querella, la pena se cumple en un establecimiento penitenciario y no bajo prisión domiciliaria. Pero el traslado al penal no será inmediato: la sentencia todavía debe atravesar los plazos procesales y las partes pueden recurrirla una vez que conozcan sus fundamentos.
Tabera explicó que los argumentos se notificarán esta semana por el sistema digital del Poder Judicial y que recién desde esa notificación empezarán a correr los plazos para presentar eventuales recursos.
“Los pasos judiciales que continúan son, por supuesto, los plazos para ver si recurren la defensa técnica o nosotros la condena”, explicó la abogada.
La palabra de la querella
Tras conocerse el fallo, Tabera valoró que la Justicia haya establecido la responsabilidad penal del acusado, aunque reconoció que la pena genera sentimientos encontrados en la familia de la víctima que representa.
“La cantidad de años nunca va a ser suficiente para la familia víctima que yo represento, porque realmente el daño sufrido es inconmensurable”, manifestó.
En esa línea, sostuvo que ninguna pena repara por completo las consecuencias de este tipo de delitos: “No hay ninguna cantidad de años o monto indemnizatorio que sea suficiente para reparar lo sufrido”.
La letrada aclaró que todavía es prematuro confirmar si la querella apelará, porque necesita conocer las razones jurídicas que usó el tribunal para fijar el monto de la pena.
“Para eso hay que sí o sí ver los argumentos y los fundamentos en los que se basó, en nuestro caso, el cálculo de los 10 años y, en el caso de la defensa técnica, la mismísima condena de encontrarlo penalmente responsable”, señaló.
Qué puede pasar ahora
La sentencia todavía puede ser recurrida. La defensa, la querella y la Fiscalía deberán esperar la notificación de los fundamentos para analizar los argumentos del tribunal y definir si presentan recursos.
Uno de los puntos centrales para la querella será entender cómo se justificó la imposición de diez años, teniendo en cuenta que su pedido había sido de 25 y el del Ministerio Público de la Acusación, de 20.
Cuando la condena adquiera firmeza, se avanzará con su ejecución conforme a lo dispuesto judicialmente. Por tratarse de un caso que involucra a una víctima menor de edad, este medio preserva su identidad y evita publicar información que permita identificarla.