El pedido de un activista que pone a Salta en la mira por el VIH
Un activista de renombre llegó a Salta con un pedido que podría cambiar la respuesta al VIH en la provincia. ¿Qué dijo sobre el diagnóstico tardío y la discriminación?
Un reconocido activista por los derechos de las personas con VIH llegó a Salta con un reclamo concreto: que la provincia tenga su propia ley con enfoque en derechos humanos. Matías Muñoz, abogado y referente nacional, dejó un mensaje contundente sobre la realidad local.
En el marco del Día de la Militancia LGBTIQ+, Muñoz participó de una jornada de memoria, cine y literatura, y presentó su libro “No hay más tiempo”. Pero su visita no fue solo cultural: aprovechó la oportunidad para instar a las autoridades provinciales a avanzar en una normativa específica.
El activista fue una de las voces clave en la sanción de la Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual y Tuberculosis, aprobada en 2022. Para él, esa ley es un modelo a nivel mundial por su enfoque de derechos humanos, pero ahora apunta a que Salta dé el siguiente paso.
¿Por qué Salta necesita su propia ley?
Muñoz expresó su deseo de que Salta “sea una de las primeras provincias en poder tener su propia ley de VIH desde el enfoque de los derechos humanos”. Si bien reconoció que el país es pionero en normativa, admitió que en la práctica su aplicación todavía presenta obstáculos.
El activista remarcó que las políticas públicas deben adaptarse a las particularidades de cada región. En el caso de Salta, destacó dos problemas graves: el diagnóstico tardío y la discriminación persistente hacia las personas que viven con el virus.
“Salta es una de las provincias más afectadas por el diagnóstico tardío, también por el estigma y la discriminación”, sostuvo Muñoz, y agregó que “es en ese enfoque de los derechos humanos, en ese enfoque antidiscriminatorio, que hay que ajustar un poquito los tornillos”.
Con estas declaraciones, el activista dejó en claro que la lucha por los derechos de las personas con VIH no termina con la ley nacional, sino que requiere un trabajo territorial profundo. La pregunta que surge es si los legisladores salteños tomarán el guante.