El peligro de confundir un cáncer de mama con una mastitis: la advertencia de las especialistas
La influencer Carolina Trippar confundió un tumor con una mastitis durante la lactancia. ¿Cuántas mujeres corren el mismo riesgo? Las especialistas revelan las claves para no llegar tarde.
La historia de Carolina Trippar, la influencer de recetas que a los 35 años recibió un diagnóstico de cáncer de mama con metástasis, encendió una alerta en la comunidad médica. La joven madre confundió el tumor con una mastitis mientras amamantaba a su bebé, y las especialistas advierten que esta confusión es más común de lo que se cree.
El caso de Trippar, que conmocionó a sus seguidores, puso sobre la mesa un problema serio: la demora en la consulta cuando los síntomas aparecen durante la lactancia. Según explicó la ginecóloga y mastóloga Carolina Pasquali, del hospital Ramón Carrillo de Bariloche, "el cáncer que se identifica en el embarazo -hasta el año del bebé- es muy subestimado".
Una demora que puede costar caro
Las pacientes que detectan cáncer de mama en el embarazo o durante el puerperio (el primer año de vida del bebé) tienen una demora en el diagnóstico de entre 5 y 10 meses. Pasquali señaló que muchas veces "la primera que lo subestima es la paciente", porque piensa que los cambios en la mama se deben a la leche, y agregó que "muchas veces, los médicos también lo subestiman".
Las estadísticas muestran que durante el embarazo se detectan entre 3 y 7 casos de cáncer de mama cada 100 mil embarazos, mientras que en el puerperio la cifra asciende a entre 17 y 40 casos. "Del total de cáncer de mama, el 2% se diagnostica en el embarazo o puerperio", especificó la especialista.
Poco frecuente, pero hay que estar atentas
María Florencia Costantino, cirujana mastóloga, aseguró que el cáncer de mama en estas etapas "es poco frecuente, pero debe tenerse en cuenta. Se da un caso entre 3 mil embarazadas". La médica recomendó que las mujeres que planean ser madres se hagan los controles mamarios antes de quedar embarazadas, ya que "la mama transita muchos cambios con la lactancia".
Si no lo hicieron, aún pueden realizarse una ecografía mamaria durante el embarazo, y en caso de dudas, una mamografía con protección abdominal. "Hay que atajarlo antes de que empiece con un embarazo para tener un control", agregó Costantino, quien también advirtió que el embarazo no aumenta el riesgo de cáncer de mama, pero que muchas mujeres postergan la maternidad hasta edades más avanzadas, cuando la incidencia de la enfermedad es mayor.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Pasquali fue tajante: no importa la edad si se nota algo extraño, como que la mama se ponga roja, el pezón se retraiga, se palpe un nódulo en la mama o la axila, o salga una secreción "hemática o amarronada". En esos casos, la consulta con el médico es fundamental. "A partir de los 40, todas las mujeres se deben hacer, al menos, una mamografía por año y una ecografía mamaria", recordó.
La especialista también insistió en que "el cáncer de mama diagnosticado a tiempo se cura en un 90%, en los estadios 1 y 2", y que lo ideal es detectarlo con imágenes cuando las lesiones aún no son palpables. "Si notás algo raro, controlate lo más rápido que puedas", señaló, en referencia al caso de Trippar.
Mastitis o cáncer: la confusión que puede ser mortal
La pregunta que surge es si realmente se pueden confundir los síntomas. La respuesta es sí. "Existe el cáncer de mama inflamatorio que presenta una inflamación de la mama que se pone roja y se edematiza", explicó Pasquali. La mastitis, por su parte, causa enrojecimiento, edema, dolor, fiebre y malestar general, pero "cuando el tratamiento no responde hay que pensar en este cáncer de mama inflamatorio".
La mastitis es común durante la lactancia, pero si con tratamiento médico los síntomas no mejoran en algunas semanas, la mujer debe consultar a un especialista. Costantino aclaró que hay mastitis asociadas a la lactancia y otras que ocurren "por fuera de la lactancia", y que "siempre debe tenerse en cuenta el diagnóstico diferencial con el cáncer de mama". El carcinoma inflamatorio es agresivo y puede presentarse sin fiebre, lo que lo hace aún más difícil de distinguir.
La historia de Carolina Trippar es un recordatorio de que la salud no espera. Ante cualquier síntoma, la consulta temprana puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.