El peligro invisible que crece en los hogares con la llegada del frío
Las intoxicaciones por monóxido de carbono se dispararon un 250% en los últimos años. ¿Sabés cuáles son los síntomas que no deberías ignorar?
Con el aumento del uso de estufas, calefones y calefactores, las intoxicaciones por monóxido de carbono se dispararon en todo el país. Los casos confirmados crecieron casi un 250% en los últimos años, según el último Boletín Epidemiológico Nacional.
El informe oficial, difundido por el Ministerio de Salud, señala que en las semanas epidemiológicas 1 a 17 de cada año, los casos pasaron de 76 en 2022 a 263 en 2026. La región Centro-Sur del país concentra la mayor cantidad de notificaciones.
¿Por qué ocurren estas intoxicaciones?
El Boletín Epidemiológico explica que la mayoría de los incidentes ocurre dentro de los hogares y está vinculada al uso inadecuado de artefactos para calefacción o cocción, especialmente en ambientes cerrados o mal ventilados.
Fuentes de MetroGAS alertaron: “Que un año no hayas tenido problemas en tu hogar no significa que al siguiente estés a salvo. Por eso es fundamental realizar controles periódicos y no esperar a que ocurra un incidente”. La empresa señaló que gran parte de los incidentes se debe a combustiones deficientes en calefones, termotanques y otros artefactos a gas, además de la falta de ventilación adecuada.
Síntomas que no deben ignorarse
Uno de los principales riesgos es que los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe o una descompostura. Entre los signos más frecuentes aparecen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, somnolencia, debilidad, confusión y dificultad respiratoria. En los casos más graves puede provocar pérdida de conocimiento e incluso la muerte.
Ante síntomas compatibles, los especialistas recomiendan abrir puertas y ventanas, salir inmediatamente al aire libre y pedir asistencia médica.
Claves para prevenir una intoxicación
MetroGAS emitió una serie de recomendaciones preventivas: revisar todos los artefactos a gas al menos una vez al año con un gasista matriculado, verificar que la llama sea siempre azul y pareja, y ventilar los ambientes todos los días incluso en invierno.
Se remarca que no debe utilizarse hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes y que es importante controlar el estado de los conductos de evacuación. También advierten que no deben taparse las rejillas de ventilación, no secar ropa sobre estufas ni cerca de fuentes de calor, y utilizar únicamente artefactos de tiro balanceado o cámara cerrada en dormitorios y baños.
El Ministerio de Salud coincide en que la ventilación permanente y el mantenimiento de los artefactos son las herramientas más efectivas para prevenir intoxicaciones, especialmente durante los meses de mayor uso de calefacción.