El peligro oculto de guardar las sobras en papel aluminio que reveló un científico
Un científico advierte que envolver sobras de comida en papel aluminio favorece la proliferación de bacterias y la migración de aluminio a los alimentos, con graves riesgos para la salud.
Una práctica cotidiana en millones de hogares podría estar poniendo en riesgo tu salud sin que lo sepas. Un experto en seguridad alimentaria reveló por qué nunca deberías envolver las sobras de comida en papel aluminio.
Zachary Cartwright, científico de la División de Gestión de Seguridad del Instituto de Tecnólogos de Alimentos de los Estados Unidos, explicó que el papel aluminio “no es capaz de crear un sellado hermético porque no es inherentemente adhesivo”. Esto permite que los alimentos pierdan humedad y queden expuestos al aire, lo que favorece el crecimiento de bacterias peligrosas como el estafilococo y el Bacillus cereus.
¿Por qué es tan riesgoso?
Cartwright señaló que una de cada cuatro personas tiene estafilococos en la piel y la nariz. Al manipular alimentos sin lavarse bien las manos, se pueden contaminar las sobras mientras se envuelven. Luego, al contacto con el aire, las bacterias se multiplican rápidamente y pueden producir toxinas peligrosas.
Además, el aluminio puede reaccionar con alimentos ácidos o salados, como la salsa de tomate, filtrándose en la comida. Esto no solo altera el sabor, sino que se asocia a problemas de salud si se consume en grandes cantidades a largo plazo.
¿Cómo guardar las sobras de forma segura?
El especialista recomienda usar papel aluminio solo por períodos cortos, de no más de dos días. También advierte que nunca se deben envolver alimentos calientes o tibios; primero hay que dejarlos enfriar a temperatura ambiente.
La mejor opción es usar recipientes de vidrio o plástico sin BPA, aptos para freezer y microondas. Es clave enfriar los alimentos antes de guardarlos, dividir las porciones grandes en envases pequeños y etiquetarlos con la fecha y el tipo de comida.
Para almacenamiento a corto plazo, la heladera es ideal; si supera los 4 días, hay que recurrir al freezer. Al recalentar, la temperatura interna debe alcanzar al menos 74 grados, mezclando bien para un calentamiento uniforme.

