El Pentágono prepara ataques terrestres contra narcos en América Latina: ¿qué países están en la mira?
El Pentágono anuncia ataques terrestres contra narcos en América Latina y menciona a Ecuador y Colombia. ¿Qué países podrían ser el próximo objetivo?
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, confirmó en Panamá que Estados Unidos ampliará su ofensiva contra el narcotráfico en América Latina con operaciones “en tierra”, replicando la letal campaña aérea que ya dejó más de 200 muertos en aguas internacionales.
Durante una visita a la selva panameña, el secretario de Defensa anticipó que los ataques terrestres podrán ejecutarse “donde quiera” que operen los cárteles, y mencionó a Ecuador y Colombia como socios clave en esta nueva fase.
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La iniciativa, liderada por Donald Trump, reúne a 19 países, incluyendo a la Argentina. Hegseth no precisó si las operaciones terrestres se extenderán a otras naciones de la coalición, y el gobierno de Javier Milei tampoco se pronunció al respecto.
El anuncio llega después de que Colombia autorizara el miércoles operaciones militares conjuntas con EE.UU. contra el narcotráfico, y en el marco de los ejercicios anuales que realiza el Comando Sur en Panamá con una veintena de países.
Una guerra sin cuartel
Hegseth fue contundente: “Donde quiera que trafiquen drogas o amenacen al pueblo estadounidense o a nuestros socios, son un objetivo, igual que ISIS o Al Qaeda”. Con camiseta verde oliva y rodeado de militares, el jefe del Pentágono subrayó que la advertencia va “en serio”, desde la cocaína hasta el fentanilo en México.
La coalición incluye a gobiernos de derecha como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú, pero excluye a México, Brasil y Uruguay, donde también operan poderosas organizaciones criminales.
Las operaciones aéreas lanzadas en septiembre pasado contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental ya causaron al menos 215 muertos, una cifra que juristas y ONG de derechos humanos consideran posibles “ejecuciones extrajudiciales”.
Hegseth defendió la letalidad de estos ataques y lanzó una advertencia: “No vamos a pasarlos por un proceso judicial donde sabemos que serán liberados. Vamos a destruir estas redes con todas las capacidades del gobierno estadounidense”.
La estrategia terrestre promete ser igual de contundente, pero aún quedan interrogantes sobre su alcance geográfico y las consecuencias legales que podría generar en la región.