El peón acusado de matar a “Toño” Tula espera el juicio en una celda: los detalles que nadie contó
¿Qué pasó con el peón acusado de matar a “Toño” Tula? El imputado espera el juicio en una comisaría de Las Heras, pero su salud se deteriora. Los detalles que nadie contó.
Un hombre de 67 años, imputado por el brutal asesinato de un compañero de trabajo en una estancia de Santa Cruz, lleva más de un año detenido en una comisaría de Las Heras. Su propia familia lo habría entregado para cobrar el sueldo de la víctima, y ahora espera el veredicto en un estado de salud que preocupa a sus allegados.
El caso conmocionó a la comunidad petrolera del norte santacruceño en mayo de 2023, cuando Antonio “Toño” Tula desapareció sin dejar rastro. Su cuerpo apareció días después con más de 30 puñaladas, en un zanjón, y la investigación apuntó directamente a un peón de la estancia vecina y a su nieto, que en ese entonces tenía apenas 16 años.
Un crimen que estremeció a Las Heras
El hallazgo del cadáver de Tula se produjo el 9 de mayo, tras una intensa búsqueda que movilizó a la Policía de Santa Cruz, bomberos, peones y vecinos. El dueño de la estancia donde trabajaba la víctima fue quien alertó sobre su ausencia, y el operativo culminó con un descubrimiento escalofriante: el cuerpo estaba debajo de una chapa y ramas, dentro de un zanjón, con múltiples heridas de arma blanca en todo el cuerpo.
Los investigadores determinaron que Tula fue torturado durante horas y arrastrado hasta ese lugar, y que aún estaba con vida cuando lo abandonaron. La autopsia realizada en la morgue judicial de Puerto Deseado confirmó que murió por un shock hipovolémico, producto de las heridas punzocortantes que le impidieron al corazón bombear sangre.
La hipótesis del sueldo
La principal teoría que maneja la fiscalía es que los sospechosos querían quedarse con el salario de la víctima. Según la investigación, Cipriano “Chipi” Hernández, de 67 años, y su nieto F.CH., de 16, habrían planeado el crimen para apoderarse del dinero que Tula cobraba como peón en la estancia “Magallanes”.
Hernández, que trabajaba en la estancia “Los Álamos”, fue detenido días después del hallazgo, pero luego liberado por falta de pruebas. Sin embargo, la investigación continuó y, 10 días hábiles más tarde, volvió a ser arrestado junto a su nieto. El adulto fue procesado con prisión preventiva, mientras que el menor quedó en libertad, aunque imputado, debido a que se le diagnosticó una discapacidad mental.
¿Cómo espera el juicio “Chipi” Hernández?
Desde 2023, Hernández permanece alojado en la Comisaría Segunda de Las Heras. Según pudo saber La Opinión Austral, ya fue notificado de la fecha de inicio del juicio, que está previsto para el 26 de agosto, y se muestra “tranquilo y muy callado”.
No obstante, su estadía en la dependencia policial no ha sido fácil. En al menos dos oportunidades manifestó que no se llevaba bien con sus compañeros de celda, por lo que las autoridades debieron reacomodar a los internos. Además, su salud se ha deteriorado notablemente, y en varias ocasiones tuvo que ser trasladado al Hospital Distrital para recibir atención médica.
El caso, que sigue generando conmoción en la zona, tendrá su capítulo final en los tribunales, donde se definirá si Hernández es culpable del homicidio doblemente calificado por ensañamiento y premeditación.