El periodista que incomodó a Milei definió a Cristina, Massa y Kicillof con una sola palabra
Defiende el rumbo económico y hasta compara el ajuste con un tratamiento médico, pero cuando le toca ponerle una palabra a Cristina Kirchner, Massa y Kicillof no duda. Gonzalo Aziz pasó por Salta y dejó definiciones que van a dar que hablar.
El periodista y analista político Gonzalo Aziz pasó por Salta para moderar el primer Foro Federal Argentino Unión Europea–Mercosur del Noroeste Argentino y, tras el encuentro, dialogó con El Tribuno sobre economía, el rumbo del Gobierno y los nombres que hoy pesan en la política argentina.
Su diagnóstico es incómodo para ambos lados: respalda el cambio de modelo económico, pero sostiene que el Presidente debe escuchar a quienes no llegan a fin de mes. Y no ahorra críticas para las formas de Javier Milei ni para una oposición que, a su juicio, sigue atada a los mismos nombres del pasado.
“Esto es como la medicina”
Consultado sobre las declaraciones de Milei respecto de que no se llega a fin de mes, Aziz fue directo: “El presidente tiene que entender que hay un montón de gente que lo está pasando mal”. Y agregó: “Es un garrón eso. Y está mal, y hay que ser empático con esa situación. Eso no significa que esté mal el tratamiento, significa que hay que ser empático con el paciente”.
Para el analista, el cambio de modelo era necesario, pero tiene un costo inevitable. Lo comparó con un tratamiento médico: quien deja de fumar hoy la pasa mejor que quien lo posterga un año, y mucho mejor que quien espera dos décadas. “Este país viene dilatando hace décadas el proceso de solución de problemas como la inflación, la pobreza, la educación”, planteó. Por eso, sostuvo, el tratamiento duele más de lo que habría dolido si se hubiera empezado antes.
También interpretó que el Presidente parece haber arrancado una campaña política, y que hay mucha gente a la que le cuesta asimilar el cambio. “Yo no estoy diciendo que no era necesario hacer un cambio de modelo, para nada”, aclaró, antes de insistir con la necesidad de honestidad: el cambio siempre tiene un costo.
El costo político y los “peros”
Sobre el costo político de esta situación, Aziz lo describió como diverso, porque no todos los pacientes reaccionan igual. Hay quienes siguen confiando en el médico porque vienen de un dolor muy profundo, y hay quienes dicen que ya no aguantan porque el tratamiento sin analgésicos es demasiado doloroso. “Las dos cosas son atendibles”, afirmó.
Su lectura es que al Presidente le va a pesar un costo que no se puede medir en términos electorales, pero que se expresa en una frase repetida: “A mí me gusta el rumbo económico de este gobierno, pero, pero, pero”. Esos peros, dijo, son muchos y merecen atención.
Los insultos y el rol de la prensa
Uno de esos peros apunta a las formas de Milei, sobre todo con los periodistas. “Insultar, no importa si sos periodista, empresario o sindicalista, insultar está mal. Eso es lo que me enseñaron mis padres en mi casa”, afirmó. Para Aziz, discrepar no implica aceptar una grosería ni violencia de ningún tipo.
Y remarcó una contradicción: el Presidente nació del mismo sistema en el que trabajan los periodistas y convivió con muchos de sus colegas. “Él sabe perfectamente que un periodista tiene que cuestionar a un gobierno”, sostuvo. Después habrá profesionales buenos y malos, como en cualquier oficio, pero eso no convierte a toda la industria en sospechosa. “Es una locura”, sentenció.
Una oposición que no renueva
Consultado sobre por qué la oposición no capitaliza el voto de confianza, Aziz apuntó al justicialismo, con Cristina Kirchner como figura principal, el gobernador bonaerense con vocación presidencial y Sergio Massa jugando sus fichas. “Milei existe por ellos”, disparó: los mismos dirigentes que hoy quieren competir contra el Presidente dejaron el país que después hizo posible su irrupción. Por eso cree que debe aparecer otra oposición, distinta de la que “destrozó la Argentina”.
Bullrich, Santilli y el gabinete
Dentro del Gabinete nacional, Aziz identificó dos perfiles fuertes y articuladores: Patricia Bullrich, la única con voto propio a nivel nacional, y Diego Santilli, con voto propio en la provincia de Buenos Aires. Bullrich defiende al Gobierno en el Senado; Santilli, en la relación con gobernadores y empresarios. Ambos, recordó, vienen de un pasado vinculado al peronismo, un partido que sabe articular.
Sobre las críticas internas de Bullrich y sus juegos en redes por una posible candidatura, fue categórico: “Tiene razón en las cosas que dice”. Mencionó el uso del Estado para negocios personales, la falta de resultados concretos de la política económica para mucha gente, el recorte presupuestario en discapacidad y la salida de una candidata a un juzgado por ser cuñada de un periodista. “Todas estas cosas las dijo Patricia, con lo cual para mí tiene razón”, subrayó.
La economía que no arranca
Aziz reconoció el estancamiento económico y el riesgo de recesión. La causa, según su análisis, es que la Argentina todavía no encuentra la manera de volverse un país atractivo. Los países que funcionan son aquellos donde el sector privado invierte, genera trabajo formal y motoriza una rueda virtuosa de salarios dignos y consumo. Sin un shock de confianza, dijo, la reactivación es difícil.
Y dejó una pregunta incómoda: ¿por qué los que pueden invertir no lo hacen? La tasa de inversión es del 15% y la respuesta, para él, es clara: “Todavía no somos un país confiable”.
Lo que dicen los gobernadores en privado
Respecto de las conversaciones con los gobernadores, Aziz contó que en privado todos coinciden en que el rumbo macroeconómico está bien. La discrepancia aparece en el cómo y en el recorrido. “Cambiar de un modelo a otro es pasar de una estación a otra estación. El recorrido es lo que discuten todos”, graficó.
Le parece un buen negocio que los gobernadores presionen al Presidente para que atienda las correcciones que le ven al modelo, sobre todo ante la ausencia de un exponente opositor no kirchnerista capaz de aglutinar una política racional. “Si los gobernadores van a tener más presencia y aconsejan bien al presidente, me parece un buen negocio”, concluyó.
El juego de las definiciones
En el cierre, el analista definió con una palabra a los principales dirigentes. A Cristina Kirchner la llamó “la corrupta”. A Milei, “agresivo”. A Axel Kicillof, “el pasado”. A Patricia Bullrich, “política”. A Santilli, “político también”. A Máximo Kirchner le costó más: “Qué difícil. Nada. La palabra nada”. Y a Sergio Massa lo definió simplemente como “político”.