El periodista que sobrevivió a la dictadura y contó su historia hasta el final

Nélson Nicoletti nació en Santa Rosa, fue el octavo de nueve hermanos y llegó a dirigir el diario cooperativo La Capital. La dictadura lo detuvo la misma noche del golpe y lo mandó a Rawson. Lo que contó al salir, años después, todavía estremece.

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El periodista que sobrevivió a la dictadura y contó su historia hasta el final
El periodista que sobrevivió a la dictadura y contó su historia hasta el final

Nélson Eduardo Nicoletti murió este viernes en Santa Rosa a los 75 años, después de años de lucha contra una enfermedad que lo mantuvo internado en su casa, rodeado de los suyos. Hace apenas unos días había sido homenajeado en el Concejo Deliberante junto al cantautor Delfor Sombra. Su vida fue la de un hombre que atravesó la historia pampeana desde adentro: fundó el gremio de prensa, dirigió un diario cooperativo y fue preso político de la última dictadura.

"Nico", como le decían los que lo querían, nació en Santa Rosa, el octavo de nueve hijos de Fidel Nicoletti y Haydée Ramos. Sus abuelos paternos estuvieron entre los fundadores de Ataliva Roca. Su padre era carnicero en el Parque Luro; su madre, más joven, había sido niñera en familias acomodadas. Fidel murió en 1956, dos días antes de que naciera el menor de los hermanos, y Haydée quedó viuda a los 33 años con nueve hijos y algunos sobrinos a cargo. Consiguió trabajo como serena en la Escuela Hogar N° 14, donde su marido había participado de la construcción.

La impronta católica marcó a la familia: un hermano de Nélson, Orlando, se ordenó sacerdote; otro, Adolfo Luis, el mayor, fue religioso salesiano. La propia Haydée ingresó ya mayor al Monasterio de la Visitación, en Pilar, donde profesó como monja de clausura en 1993 y murió en 2011, a los noventa años.

Siguiendo esa vocación, Nélson fue becado por el obispo Jorge Mayer para estudiar en el Seminario La Asunción de Bahía Blanca, pero el camino sacerdotal no prosperó: lo expulsaron y sus antecedentes le cerraron las puertas de otros seminarios. Su paso por la formación religiosa terminó cuando, en medio de las repercusiones del Cordobazo, participó de una manifestación en la Biblioteca de la Universidad del Sur y el rectorado lo echó junto a otros aspirantes.

Ese episodio lo acercó a una Iglesia comprometida con los pobres y a los llamados "curas del Tercer Mundo", corriente que encontró eco en Santa Rosa entre compañeros de militancia como Cristina Ércoli, Elsa Mendiola y quien sería su esposa, Marta Piatti. Años después, Nicoletti sería muy crítico de la jerarquía católica durante la dictadura de 1976, a la que consideró cómplice del terrorismo de Estado, y destacaba en cambio a sacerdotes que acompañaron a las víctimas, como monseñor Angelelli y su propio hermano Orlando, que llegó a ofrecerse como rehén ante Videla a cambio de su libertad.

Del diario cooperativo al sindicato

Su carrera periodística arrancó en 1969 en el diario La Reforma, de General Pico. Él mismo decía que ahí el periodismo se convirtió en una herramienta de militancia. El director de ese medio, José Matilla, lo envió como corresponsal a Santa Rosa, y el fotógrafo Eduardo Pérez lo acercó a La Capital, donde compartió redacción con Guillermo Gazia, Raúl "Poroto" Arballo, Horacio Viglizzo y el director Juan Carlos Scagliotti, entre un plantel de gráficos de fuerte identidad peronista. Con colegas como Pinky Pumilla, Raulito D'Atri, Jorge Roo y Arturo Rodríguez, participó de la fundación del Sindicato de Prensa de La Pampa, que logró sentar en paritarias a la patronal de los diarios y de LU33.

En 1974, cuando los dueños anunciaron el cierre de La Capital, los trabajadores —Nicoletti entre ellos— decidieron hacerse cargo del medio y armaron una cooperativa para comprarlo, renunciando a indemnizaciones que sumaban una cifra considerable. Esa compra, hecha con recursos propios y avalada por el abogado de la empresa, le traería problemas después: durante los interrogatorios de la dictadura lo acusaron falsamente de haber presionado a la patronal para quedarse con el diario.

Preso político y sobreviviente

La noche del golpe del 24 de marzo de 1976, un operativo policial-militar entró en la sede de La Capital, en la calle Pellegrini, y detuvo a Nicoletti después de golpear a algunos compañeros. Lo llevaron a la Unidad 4, donde el pabellón de "detenidos especiales" reunió a un grupo numeroso de presos políticos pampeanos: Hermes Accátoli, Miguel Maldonado, Saúl Santesteban, Néstor Bossio, José Regazzoli, Roberto Gil y Hugo Ferrari, entre otros. En septiembre de ese año lo trasladaron a la cárcel de máxima seguridad de Rawson, el mismo penal donde en 1972 habían sido asesinados los llamados "héroes de Trelew". Según su propio relato, allí fue sometido a un régimen de amedrentamiento pensado para quebrar a quienes eran tratados como guerrilleros.

Nicoletti se definía como el primer preso que salió con vida de ese pabellón desde que fue ocupado: los que habían sido liberados antes que él, compañeros del sur del país, nunca llegaron a sus casas. Atribuía su supervivencia a una serie de circunstancias fortuitas, entre ellas la intervención de un juez federal que había pasado por Santa Rosa y logró que su salida se concretara al mediodía y no a la medianoche, horario que, según su testimonio, solía usarse para fusilar en el trayecto a quienes eran liberados formalmente.

Al recuperar la libertad, el Comando Militar le impuso residir en Telén, donde vivía su madre, con prohibición de volver a Santa Rosa o al diario del que era propietario. Quedó bajo libertad vigilada, presentándose regularmente ante Inteligencia del Ejército, hasta casi la guerra de Malvinas. Ya sobre el final de la dictadura, los trabajadores de La Capital vendieron el diario a dirigentes del Mofepa y la experiencia cooperativa llegó a su fin.

Familia y función pública

En el marco de su militancia católica conoció a Marta Piatti, con quien se casó y tuvo cinco hijos: Carolina, Verónica, María Marta, Juan Ignacio y Pablo. Con ellos llegaron muchos nietos. Con la recuperación democrática ocupó diversos cargos públicos en La Pampa: fue director de Prensa de la Legislatura provincial en sus primeros tiempos, pasó por la Municipalidad de Santa Rosa durante la intendencia de Manuel Baladrón y estuvo al frente de Radio Nacional Santa Rosa, que reequipó y puso otra vez en funcionamiento. En los noventa fue subsecretario de Información Pública y director de Canal 3. Cuando Rubén Hugo Marín —a quien admiraba y con quien compartió un viaje a Cuba y encuentros con Fidel Castro— asumió como senador nacional, lo acompañó a Buenos Aires en un período que coincidió con la sanción de la Ley de Medios Audiovisuales; en ese marco, Gabriel Mariotto lo designó responsable del Afsca en la provincia. En 2015, por impulso de Carlos Verna y Rubén Marín, integró la lista como candidato a diputado del Parlasur.

La despedida de su gremio

El Sindicato de Prensa Zona Sur publicó un emotivo texto de despedida para quien fuera uno de sus fundadores en 1974. "Periodista desde 1969, Nelson desarrolló una extensa trayectoria en los medios pampeanos y tuvo un papel central en la experiencia cooperativa del diario La Capital, que los trabajadores asumieron en 1974 para evitar su cierre. Como director de aquel diario cooperativo, sufrió la persecución de la dictadura y fue detenido en los primeros momentos del golpe del 24 de marzo de 1976. Permaneció en prisión, fue trasladado al penal de Rawson y, luego de su liberación, continuó bajo libertad vigilada durante años", recordaron.

"Esa persecución no logró quebrar su compromiso con el periodismo ni con los trabajadores de prensa. Por el contrario, Nelson convirtió también aquella experiencia en una responsabilidad: mantener viva la memoria de lo ocurrido, reclamar verdad y justicia y transmitir a las nuevas generaciones el valor de no olvidar", expresaron.

El gremio recordó que esa tarea volvió a asumirla este año, cuando el viernes 5 de junio participó en la UNLPam de la jornada "A 50 años del golpe: prensa, periodismo y memoria en La Pampa", organizada por el Sindicato de Prensa Zona Sur junto al Departamento de Comunicación Social y los talleres de Producción Gráfica I y II. Frente a un aula colmada de estudiantes, docentes y trabajadores de prensa, contó otra vez su experiencia de persecución y prisión y reflexionó sobre el papel del periodismo durante la dictadura y en la actualidad. Para el gremio, esa fue de algún modo una de sus últimas intervenciones públicas vinculadas al oficio que ejerció toda su vida y a la memoria que se empeñó en mantener viva.

"Hoy despedimos a un compañero y fundador. La foto que conservamos de aquel 1974 no es solamente el registro de un momento fundacional del gremio: es también la imagen de una generación de trabajadores que entendió que la organización colectiva era una herramienta para defender la dignidad del oficio", escribió el Sipren. "Nelson fue periodista, dirigente gremial, director de un diario cooperativo, preso político y sobreviviente. Pero también fue, hasta el final, un trabajador de prensa comprometido con contar lo que había ocurrido y con transmitir esa historia a quienes vienen detrás. Desde el Sindicato de Prensa Zona Sur acompañamos a su familia, amigos y compañeros en este momento de dolor. Nelson Nicoletti, presente", lo despidieron.

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