El peritaje de sonido que complicó a los inquilinos en el caso Agostina Vega
¿Qué escucharon realmente los inquilinos esa madrugada? La pericia de sonido que complicó a los acusados y el insólito detalle de la declaración sin abogado.
La causa por el femicidio de Agostina Vega sumó un giro contundente: una pericia acústica reveló que los ruidos de la madrugada del crimen eran audibles desde la planta alta. Los dos inquilinos que estaban allí ya fueron indagados y siguen detenidos.
En los Tribunales II de Córdoba, el fiscal Raúl Garzón tomó declaración a Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Azcurruz, quienes vivían en el piso superior de Juan del Campillo 878. Ambos están imputados por encubrimiento agravado, pero sus estrategias ante la Justicia fueron completamente distintas.
El estudio que cambió el rumbo
La pericia de sonido fue el elemento que aceleró todo. Los peritos recrearon las condiciones acústicas de esa madrugada y determinaron que lo que pasaba en la planta baja se escuchaba con claridad desde las habitaciones de arriba. Ese resultado técnico tiró abajo la versión de que los inquilinos no sabían nada.
Según la hipótesis fiscal, tanto Córdoba como Azcurruz habrían percibido lo que ocurría y no hicieron nada para impedirlo o denunciarlo. La prueba es tan contundente que el propio fiscal la usó como base para avanzar en la indagatoria.
Silencio y declaración
Azcurruz, representada por su abogado particular Marcos Arnold, optó por no declarar y se amparó en su derecho constitucional. Córdoba, en cambio, decidió hablar ante Garzón y dio su versión de los hechos, aunque lo hizo sin la asistencia de un defensor técnico en ese momento, un detalle que no pasó desapercibido.
La causa ya tiene seis detenidos y la investigación sigue sumando pruebas. Los informes sobre testimonios y los cruces de llamadas de esa noche serán clave para definir las responsabilidades de cada uno antes de que el expediente vaya a juicio.