El permiso de la boda de Cafayate era falso: los errores que delataron el documento apócrifo
El supuesto permiso oficial para la boda “Cafayate Fantasy” era falso. Con errores de ortografía, palabras mal escritas y una firma falsificada, el documento apócrifo ahora es objeto de una denuncia penal. ¿Cómo pretendían que nadie se diera cuenta?
La investigación por la polémica boda “Cafayate Fantasy” en la Quebrada de las Conchas dio un giro inesperado. El supuesto permiso oficial que autorizaba el evento en la reserva natural resultó ser un documento falso, con una firma falsificada y errores ortográficos que levantaron todas las alarmas en el Gobierno de Salta.
El escrito, fechado el 11 de diciembre de 2025 y con membrete oficial, supuestamente avalaba la celebración del casamiento dentro del área protegida de Los Colorados, sobre la Ruta Nacional 68. Sin embargo, una revisión detallada expuso múltiples inconsistencias que lo delataron de inmediato.
¿Qué errores tenía el documento?
El texto presentaba palabras mal separadas, errores de tipeo y una redacción que no se condice con los formatos habituales de la Administración Pública. El contenido incluía frases como “A su *concideración* [sic]” y hacía referencia a una “seccion [sic] Catastral”.
El permiso, difundido inicialmente por medios como El Tribuno de Salta, estaba dirigido a “Lucía Belén Gajales Soriano”, identificada como propietaria de la sección catastral Nro. 6536. En él, se detallaba un supuesto aval para un evento a realizarse en marzo de 2026.
La firma falsificada y la denuncia penal
El documento llevaba una firma atribuida al secretario de Ambiente de Salta, Alejandro Aldazábal. Al conocerse el escándalo, el funcionario fue contundente en su desmentida. “No autoricé nada, ese documento es falso”, aseguró.
Ante la falsificación, Aldazábal confirmó que ya radicó una denuncia penal por falsificación de instrumento público en la Fiscalía Penal de Cafayate, dando inicio a una causa judicial por el hecho.
La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, se refirió al caso y señaló que, más allá de los evidentes errores ortográficos, el documento “presenta una estructura que no es acorde a este tipo de pedidos”. Esta observación técnica suma otro elemento clave para la investigación.
La causa ahora avanza sobre la trazabilidad del permiso apócrifo. El foco de la investigación está puesto en determinar con precisión quién confeccionó el documento falsificado y de qué manera fue utilizado para justificar la realización del evento en plena área natural protegida.
Este nuevo capítulo judicial añade más complejidad a la polémica que generó la celebración de la lujosa boda en un sitio de alto valor paisajístico y ambiental, cuestionado por muchos por su posible impacto.