El permiso que ya no te cubre mientras esperás: el cambio que complica a miles de trabajadores extranjeros
Un trabajador extranjero presentó su renovación y siguió trabajando con la tranquilidad de la prórroga automática. Desde el 14 de octubre, esa red de seguridad dejó de existir para miles de solicitantes: qué pasará con quienes ya iniciaron el trámite y quiénes quedan exceptuados.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) oficializó una regla que elimina las prórrogas automáticas de los permisos de trabajo para varias categorías de inmigrantes. La disposición, que ya rige desde el 14 de octubre, apunta a que las autoridades puedan completar las verificaciones de antecedentes y constatar que cada solicitante sigue cumpliendo los requisitos para emplearse en el país.
La medida fue publicada en el Registro Federal y se implementó en conjunto con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis). No presenta cambios respecto de la disposición provisional que se venía aplicando desde el 30 de octubre de 2025.
Qué cambió en la renovación del EAD
El Documento de Autorización de Empleo (EAD, por sus siglas en inglés) es la credencial que habilita a trabajar legalmente. Hasta ahora, cuando un trabajador presentaba la renovación, su permiso anterior seguía vigente de forma automática por hasta 540 días mientras el Uscis procesaba la solicitud.
Con la nueva regla, las renovaciones presentadas a partir del 30 de octubre de 2025 ya no reciben esa extensión automática. Si el nuevo permiso no se aprueba antes del vencimiento del anterior, el trabajador podría verse obligado a interrumpir sus actividades laborales.
Quiénes conservan las prórrogas
La eliminación no alcanza a todos por igual. Quienes presentaron correctamente su renovación antes del 30 de octubre de 2025 mantienen el beneficio que les correspondía, incluida la posibilidad de extender la validez del documento hasta 540 días si cumplen los requisitos aplicables.
También quedan fuera de la regla general ciertas extensiones establecidas por ley o mediante avisos oficiales publicados en el Registro Federal. Entre ellas se encuentran las vinculadas al Estatus de Protección Temporal (TPS), que pueden mantener vigente la autorización laboral durante los períodos definidos por las autoridades.
Por otra parte, las personas cuyo EAD deriva directamente de su estatus migratorio —como ciertos refugiados y asilados— pueden conservar ese derecho mientras mantengan las condiciones legales correspondientes. En estos casos, la fecha impresa en la tarjeta física no determina por sí sola si la persona está autorizada para trabajar.
Cuándo conviene iniciar el trámite
La agencia federal recomienda presentar el formulario I-765 para renovar el EAD dentro de los 180 días anteriores al vencimiento. Con la desaparición de las prórrogas automáticas para determinadas solicitudes, arrancar el trámite al comienzo de ese período permite ganar margen frente a posibles demoras.
La información oficial indica que no existe una prohibición absoluta de presentar una solicitud válida con más de 180 días de anticipación. Sin embargo, hay un punto a tener en cuenta: si la renovación se aprueba antes de que venza la tarjeta anterior, la nueva autorización comienza según su propia fecha de validez, sin que necesariamente se conserve el tiempo restante del documento previo.
Para reducir inconvenientes, se sugiere entregar la documentación completa desde el inicio, revisar los requisitos de cada categoría y consultar los tiempos de procesamiento publicados por el Uscis. Si faltan pruebas o información, la agencia puede pedir documentación adicional y demorar la resolución.
Qué hacer si el Uscis se demora
Cuando el vencimiento del EAD se acerca y el expediente sigue pendiente, el solicitante puede evaluar la presentación de una petición de procesamiento acelerado, conocida como “Expedite Request”. El Uscis analiza estas solicitudes de forma individual y no garantiza su aprobación, ya que depende de los criterios aplicables y de las circunstancias acreditadas.
Por eso, los trabajadores extranjeros deberían evitar depender de una extensión automática que ya no les corresponde. La presentación anticipada no asegura que el nuevo documento llegue a tiempo, pero permite iniciar el procedimiento con mayor margen antes de la fecha de expiración.
La planificación también es clave para los empleadores, que pueden sufrir interrupciones en sus operaciones si un trabajador pierde temporalmente la autorización necesaria para seguir en su puesto. El DHS reconoce que el cambio puede generar consecuencias económicas tanto para las empresas como para los empleados afectados.