El peronismo apuesta a frenar la venta de tierras a extranjeros y desafía al Gobierno
¿Se viene un freno a la venta de tierras a extranjeros? El peronismo confía en torcerle el brazo al Gobierno. Los detalles de una pulseada que promete ser épica.
La pulseada por la ley que habilita la extranjerización de tierras entró en su recta final. El bloque peronista, liderado por José Mayans, cree que puede dar el golpe y torcerle la mano al oficialismo en el Senado. La clave está en el Capítulo 3, el corazón del proyecto, y la estrategia ya está en marcha.
La jugada que cambió el escenario fue la habilitación de la senadora Anabel Fernández Sagasti para participar de manera virtual en la sesión, una decisión que tomó la vicepresidenta Victoria Villarruel y que todavía debe ser convalidada por el recinto. En el peronismo, este movimiento reforzó la confianza: ya contaban con 35 votos y esperaban sumar más antes del inicio de la sesión, incluso durante la jornada del jueves si la movilización frente al Congreso resultaba masiva.
“Es la venta del país”, lanzó Mayans para graficar la importancia de la iniciativa. En el bloque celebraban que la discusión hubiera calado en la sociedad y estimaban que el oficialismo y sus aliados pagarían un costo político importante por impulsar un proyecto que, hasta hace unos meses, no despertaba mayor reacción.
¿Qué dijo Bullrich sobre la decisión de Villarruel?
La decisión de Villarruel no cayó bien en todos lados. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, la calificó como “un mamarracho jurídico”. Sostuvo que la vicepresidenta no podía modificar el reglamento de manera unilateral y la acusó de estar “militando para el kirchnerismo”. La interna oficialista quedó expuesta, y la discusión reglamentaria podría consumir un buen tramo de la sesión.
Pero había otro problema para el peronismo: el radical catamarqueño Flavio Fama, que se contaba como posible rechazo al capítulo, también pidió participar de manera remota por cuestiones de salud. Si el Senado no avalaba las participaciones virtuales, el rechazo al capítulo se complicaba.
“Están vendiendo el país”
“Están vendiendo el país. Esta ley va a ser un antes y un después”, resumió Mayans sobre la trascendencia del proyecto. En el peronismo, que viene trabajando hace semanas para bloquear la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, destacaban que el rechazo social fue creciendo. Un factor clave fue la bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” que desplegaron los jugadores de la Selección tras el triunfo frente a Inglaterra en el Mundial. Ese gesto despertó el sentimiento nacional y la defensa del territorio, y terminó obligando a Bullrich a postergar el debate.
La polémica permeó especialmente entre los sectores medios, un electorado donde el oficialismo conserva buena parte de sus apoyos. Según el último sondeo de la consultora Zubán Córdoba, el 77% de los argentinos está a favor de limitar la compra de tierras por parte de extranjeros.
La estrategia peronista: sumar voces y presionar
Eduardo “Wado” de Pedro llevó al Senado a militares, excombatientes y representantes de la Iglesia Católica para que expresaran su rechazo al proyecto, en un intento por darle a la discusión un marco que trascendiera la disputa político-partidaria. El lunes, además, el Partido Justicialista organizó un encuentro para debatir la iniciativa.
“Lo que está en juego no es la propiedad privada, está en juego la soberanía territorial, los recursos estratégicos y el futuro de la Argentina”, sostuvo Jorge Capitanich, uno de los principales impulsores de la campaña contra el proyecto. El exgobernador publicó artículos en distintos medios para difundir el dictamen de minoría del peronismo, que prohíbe la compra de tierras por parte de Estados y empresas extranjeras e incorpora la prohibición expresa de la titularidad extranjera sobre nacientes de ríos, reservas de agua dulce, zonas glaciares y periglaciares, áreas con recursos naturales estratégicos y zonas ambientalmente protegidas.
En el peronismo consideraban que habían logrado sintonizar mucho mejor con el sentimiento mayoritario de la sociedad que el oficialismo, donde era casi imposible encontrar alguna voz dispuesta a defender públicamente la iniciativa. “Es la quinta vez que intentan aprobar esta ley. Están muy incómodos con esto. Yo me muero antes de votar eso; una vez que vendés la tierra no podés ir a buscarla”, sostuvo la senadora Juliana Di Tullio en diálogo con El Destape Radio.
El tope del 25%: ¿engañoso?
Desde el bloque peronista advirtieron que el tope del 25% para la venta de tierras a extranjeros que anunció Bullrich este martes era engañoso. Sostenían que el límite relevante debía medirse a nivel departamental, donde se concentran recursos naturales estratégicos y cuya venta podría dejar zonas enteras en manos extranjeras.
Más allá de los argumentos, que seguramente consumirán varias horas de debate el jueves, en el peronismo también seguían con atención el volumen de la movilización convocada frente al Congreso. La protesta surgió por iniciativa de organizaciones sociales y ambientales, a las que luego se sumaron la CGT, las dos CTA y el PJ bonaerense. Aunque el pronóstico anunciaba lluvias, esperaban una convocatoria importante que se hiciera sentir dentro del recinto y pudiera influir sobre algún senador indeciso.
En el bloque aclaraban que daban por perdida la aprobación de la ley en general -que contiene otros capítulos cuestionados, como los desalojos exprés y las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego-, pero mantenían la expectativa de torcerle el brazo al Gobierno en la habilitación de la extranjerización de las tierras, el corazón del proyecto.