El peronismo rionegrino llega dividido a la pelea electoral y la respuesta que dejó helado a un armador
El armado opositor en Río Negro se mueve entre reuniones y portazos, y una respuesta en Viedma dejó en claro que la unidad no está garantizada: lo que se define en las próximas semanas cambia el mapa electoral de la provincia.
Miguel Pichetto recorre el país con una obsesión: construir una unidad nacional que deje afuera a Javier Milei. El diputado nacional está convencido de que el peronismo debe ser el eje de un frente más amplio, donde convivan sectores políticos, sociales y económicos capaces de sintetizar un proyecto desarrollista e industrial para la Argentina.
Su espejo es el armado que Lula Da Silva desplegó en 2023 para desbancar a Jair Bolsonaro en Brasil. En esa arquitectura, Pichetto ubica a Cristina Fernández de Kirchner como una pieza central: según su lectura, la expresidenta está "mal detenida" y, por lo tanto, proscripta.
Lo dijo esta semana en Viedma, antes de recibir el doctorado Honoris Causa que le otorgó la Universidad Nacional de Río Negro, una casa de estudios de la que él mismo fue impulsor.
La unidad como prioridad y una fecha que se mueve
Con ese envión nacional, el diputado planteó que en Río Negro la unidad también es una prioridad. Y dejó una advertencia: el oficialismo provincial sigue de cerca los armados opositores, y ese monitoreo podría incidir en la fecha de la elección, que él presume anticipada.
Por ahora, Alberto Weretilneck sostiene su idea de un máximo adelantamiento. El gobernador ve desorden en el peronismo y en el conglomerado libertario, y actúa en consecuencia. Antes, aguarda el resultado del domingo en Bariloche, donde se eligen convencionales constituyentes para reformar la Carta Orgánica local.
El mandatario no subestima esa contienda. No la considera una cuestión meramente local y sabe que su resultado funciona como un test en la ciudad más poblada de la provincia. En el esquema de la alianza libertaria razonan parecido: aun con poca concurrencia a las urnas, un triunfo le daría al Presidente un título en los medios nacionales.
Tres listas donde antes había una sola
El peronismo leyó otra cosa. De otro modo no se explica que el panperonismo o campo popular, que en octubre fue junto, ahora presente tres listas. La falta de conducción aparece como uno de los motivos. Otros dirigentes hablan de "sectarismo" y cargan la responsabilidad sobre Roca.
La candidatura de María Emilia Soria tiene a su hermano Carlos como armador político. Ambos delegaron el armado en sus dirigentes cordilleranos, y algo no funcionó. Lo mismo está ocurriendo en otros puntos de la provincia.
En Viedma, Carlos Soria se acercó a Juan Manuel Pichetto después del acto en la UNRN para proponerle una reunión. La respuesta fue tajante: «Para qué, si ustedes ya eligieron candidato». La referencia apunta a Pablo Barreno, que le organizó a Emilia diversas reuniones en la ciudad.
Hay un dato que llama la atención en el armado: no están los Martín. Ni Soria ni Doñate, los arquitectos de la unidad y del triunfo de octubre. Tampoco el resto de los actores que trabajaron en la construcción de Fuerza Patria y en la campaña. Así, la pregunta sobre si habrá unidad recorre el espacio con intensidad. ¿Habrá dos o más listas como en Bariloche? Todo dependerá de la capacidad de construcción y de la voluntad de ganar la elección.
Los Soria desconfían de buena parte de la dirigencia, pero tampoco generan confianza en el resto del peronismo. Al armado original de Vamos con Todos comenzaron a sumarse, de a poco y casi individualmente, algunos dirigentes de otros sectores. En Viedma incorporaron a Verónica Lastra y se aproximaron a Mario Sabatella, que busca protagonizar el kicillofismo en la ciudad.
Con el resto de los sectores y agrupaciones peronistas, y con los partidos de Fuerza Patria, solo hay promesas de encontrarse. Si la lógica continúa, en Río Negro habrá dos listas.
Juicio político contra el Superior Tribunal de Justicia
Esta semana ingresó a la Sala Acusadora de la Legislatura una denuncia contra los integrantes del Superior Tribunal de Justicia, Liliana Piccinini, Cecilia Criado, Sergio Ceci y Ricardo Apcarian. El objetivo es promover un juicio político por presunto mal desempeño, tras las acciones del STJ en la causa Techo Digno.
La presentación la hicieron el bloque sorista (Vamos con Todos) y el tortorielista (Cambia Río Negro). «No vamos a naturalizar que se utilice el Poder Judicial como una herramienta de disciplinamiento político», señalaron los legisladores.
El texto, curiosamente, asemeja a Weretilneck con Milei por la intromisión en la Justicia. Desde el peronismo no hay sorpresas; sí desde los parlamentarios que responden al diputado de La Libertad Avanza.
Más allá del planteo sobre la independencia del Poder Judicial y de las lógicas sospechas de la oposición sobre la digitación política, ninguno de los candidatos a gobernador de esos dos espacios ha planteado qué haría si gana las elecciones para devolverle a la Justicia la autonomía perdida.
Los legisladores sostuvieron que Río Negro se parece cada vez más a la Formosa de Gildo Insfrán, ya que la Justicia es «adicta» al gobernador y, para «perseguir» dirigentes de la oposición como Gustavo Gennuso, utiliza criterios procesales contrarios a la ley. Un punto particular es la incorporación de un nuevo delito en la misma causa ya juzgada. La intención opositora es demostrar que Río Negro se está transformando en un feudo y que, para revertirlo, hace falta un cambio de gobierno.
Weretilneck se plantó, defendió al Poder Judicial y les pateó la responsabilidad a los intendentes: «Que digan qué hicieron con la plata». Es un cambio radical en su postura histórica. Y consolida la idea de que, si hubiera delito de malversación, como mandó a investigar el STJ, los alcanzará Ficha Limpia. En ese barco no solo está Gennuso: también María Eugenia Martini, Aníbal Tortoriello, Gustavo San Román y una lista de dirigentes del peronismo que siguen en actividad.
Bariloche, el test que mira Buenos Aires
El gobernador está dispuesto a rescatar lo más taquillero del mileísmo, no solo con Ficha Limpia sino también con el costo de la política. Por eso avaló la idea de su socio, el intendente Walter Cortés, de achicar el número de miembros del Concejo Deliberante de Bariloche y dejarlo plasmado en la Carta Orgánica.
Nada dijo, en cambio, del escándalo alrededor del sexto candidato de su lista, que en sus redes sociales hace apología a la dictadura. Intuye que en este clima de época no gravitará en la elección.
Weretilneck entiende que la elección es decisiva para adelantar la contienda a marzo y encontrar a sus adversarios intentando consolidar los tercios de octubre. La ve como una oportunidad de oro frente al bajón que tuvo desde aquel domingo de 2025 hasta mitad de este año.
Quien puede desafiar ese triunfo es el conglomerado libertario, que además debuta en la alianza integrada por La Libertad Avanza y el PRO. Es un tester que se mirará en Buenos Aires, donde ambos partidos amagan con una unificación pensando en la elección presidencial.