El perro que cruzó cuatro provincias para volver a los brazos de su dueña: la historia de un reencuentro que emociona
¿Qué harías por volver a ver a tu mejor amigo? Un perro de 13 años cruzó cuatro provincias en una travesía llena de solidaridad. La historia de un reencuentro que demuestra que el amor no entiende de distancias.
Un lazo que parecía imposible de sostener a la distancia se convirtió en una travesía épica. “Gastón”, un perro de 13 años, recorrió 1140 kilómetros desde Río Gallegos hasta Gaiman para reencontrarse con su dueña, Myriam Dopazo, y con su hermana felina, “Pinky”.
La odisea comenzó cuando Myriam, por motivos laborales, tuvo que mudarse a Neuquén. Con un perro a cuestas, alquilar era casi misión imposible. “Me tenía que instalar acá y con un perrito era más difícil conseguir el alquiler. Él quedó en Río Gallegos con mi ahijada, además estaban mis muebles, los olores familiares”, explicó la mujer.
Un viaje que parecía imposible
La distancia y la logística parecían un obstáculo insalvable. Darlo en adopción nunca fue una opción para Myriam. “No porque lo fueran o no a adoptar, sino porque iba a ser una situación muy difícil, es como un desarraigo”, señaló.
Fue entonces cuando una amiga le sugirió una alternativa: trasladarlo por tierra, en lugar de por aire. Así, se armó una verdadera red solidaria que permitió que “Gastón” atravesara Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén.
Una red de amor y solidaridad
En Comandante Luis Piedra Buena, Romina organizó toda la logística. “Analía se ofreció para llevarlo hasta Piedra Buena, donde Romina lo alojó una noche y al otro día, a las 06:00 salió para Comodoro Rivadavia, allá una guardería animal le dio su estadía, su noche de hotel”, relató Myriam.
El periplo continuó: “Una señora en un remis lo llevó hasta un punto de encuentro de Comodoro con otra persona que lo recogía de ahí y lo llevaba a Gaiman. Lo tuvo una noche en su casa y el viernes, salí temprano desde Neuquén hasta Gaiman viajando en ruta, que es una travesía para mí, y acá estamos”.
El emotivo reencuentro
El momento más esperado llegó tras días de viaje. “El reencuentro fue hermoso, él tiene cataratas en los ojitos entonces sentía como el olor familiar, de su gente. Estaba medio oscurito y después, prendieron las luces y ahí es como que dijo: ‘Ah, era el olor y eras vos también’. Y se puso re feliz”, contó Myriam entre lágrimas.
“Gastón” también fue recibido con alegría por “Pinky”. “Se encontró con la otra gatita, que también se puso recontento cuando le dio besos, le lengüetió toda la cara a la gata. Se reencontró a la familia entera”, comentó.
“La casa es uno”
Myriam no ocultó su emoción al agradecer a todos los que hicieron posible este reencuentro. “Estoy súper agradecida y en esto me emociono porque uno cree que las cosas son difíciles y la unión de la gente logra lo que se logró. Uno cree que es imposible, y esto lo digo en todos los niveles, pero cuando nos unimos, deja de ser un imposible”.
La mujer reflexionó sobre el significado de tener una mascota: “Mi hermana me decía que tener una mascota es una responsabilidad, es como un hijo, uno no abandonaría a un hijo. Y para ellos es muy doloroso, lo vi cuando Gastón me vio a mí y como que dijo: ‘Estoy en casa’”.
Y concluyó con una frase que quedará grabada: “El veterinario me dijo que la casa no es el lugar físico, la casa es uno, el que está con ellos, el que los adoptó, el que los cuidó toda la vida, esa es la casa de las mascotas”.