El perro que desapareció hace tres meses volvió a casa: una cicatriz fue la clave del reencuentro
Tras tres meses de búsqueda, Felipe volvió a casa. ¿Qué detalle fue clave para reconocerlo? La historia de un reencuentro que conmovió a Catamarca.
La familia de Silvana Aílen Vega ya había perdido la esperanza, pero una imagen en WhatsApp lo cambió todo. Felipe, un perro de dos años, regresó a su hogar en Catamarca después de tres meses de incertidumbre, gracias a la publicación de una vecina y a unas marcas particulares que lo identificaron sin lugar a dudas.
La historia comenzó cuando Felipe desapareció de la vereda de su casa en la Capital. A pesar de la búsqueda inmediata y de los avisos en grupos de vecinos, no aparecía. Un testigo aseguró haber visto a un chico llevárselo, lo que hizo temer lo peor.
¿Cómo lo encontraron?
Fue Iris Pinto quien lo halló en la zona norte y decidió publicar su foto para dar con sus dueños. Una mujer se contactó con ella, pero Iris, precavida, pidió pruebas antes de entregarlo. "Lo primero que le pedí fue que me mandara fotos, y me mandó varias. Sí, era de ella. Me di cuenta por unas manchas y una cicatriz que tenía Felipe", relató a INFORAMA.
El encuentro definitivo se produjo cuando la familia llegó al lugar. Un hombre bajó de un auto y lo llamó por su nombre. "Se bajó un hombre de un auto, le dijo 'Felipe' y él empezó a saltarle encima y subió solito", contó Iris, emocionada.
Una esperanza renovada
Durante esos meses, la familia nunca dejó de buscarlo, pero el desánimo comenzaba a ganar terreno. Silvana contó que fue "por pura casualidad" que vio el estado de WhatsApp de una amiga y pensó: "ese es nuestro Felipe".
Iris, por su parte, había recorrido varios barrios preguntando si alguien conocía al animal. Pese al temor inicial por tener un perro desconocido en casa con dos niños pequeños, Felipe se ganó a todos: "Pero Feli, un amor, se súper comportó", aseguró.
Silvana cree que el carácter dócil de Felipe pudo haber influido en su desaparición: "Él es súper dócil y le encanta que le hagan cariños. Creemos que por eso se fue tranquilo".
El reencuentro y sus secuelas
Felipe volvió "un poquito flaco, pero feliz", según su dueña. La alegría fue doble para Juana, su hermanita perruna, que estuvo triste las primeras semanas, y para Lorenzo, el loro de la familia, que no dejó de llamarlo en todo este tiempo.
Ahora, Felipe está de nuevo en casa, durmiendo bajo el mismo techo que lo vio crecer, junto a los que nunca dejaron de esperarlo.