El petróleo se hunde casi 8% pero Wall Street no festeja: la razón está en las tecnológicas
Economía

El petróleo se hunde casi 8% pero Wall Street no festeja: la razón está en las tecnológicas

El petróleo se derrumbó casi 8% y parecía la noticia perfecta para Wall Street. Sin embargo, los índices recortaron el envión: las tecnológicas volvieron a mostrar su costado más frágil y nadie se anima a cantar victoria.

Los índices de referencia de Nueva York arrancaron la semana con subas que, con el correr de las horas, fueron perdiendo envión. El S&P 500 apenas gana 0,09%, el Nasdaq Composite suma 0,15% y el Dow Jones avanza 0,83%, en una rueda donde el sector tecnológico volvió a mostrarse frágil y opacó el alivio que llegaba desde otro frente.

El mercado intenta dejar atrás un octubre de pérdidas severas y, al mismo tiempo, mira de reojo dos citas ineludibles: los comicios legislativos del martes y una nueva tanda de balances corporativos.

El crudo se desploma y respira el bolsillo

El dato que entusiasmó a los operadores llegó desde el mercado energético. El Brent retrocede 7,7% y el West Texas Intermediate (WTI) cae 7,65%, en ambos casos con un desplome cercano al 8%.

¿El motivo? Las expectativas de un avance diplomático para cerrar la guerra en Medio Oriente. Las conversaciones entre funcionarios iraníes y cataríes, sumadas a las señales de que el presidente Donald Trump estaría dispuesto a dar más tiempo a las negociaciones, instalaron la idea de una normalización gradual del suministro.

El movimiento arrastra también a la baja los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, porque descomprime parte de las tensiones inflacionarias que genera la energía cara. Las aerolíneas y las compañías que más combustible consumen aparecen entre las beneficiadas, mientras que las acciones del sector energético pierden terreno.

Las tecnológicas, otra vez en la mira

El Nasdaq 100 se dejó más de u$s2,5 billones de valor de mercado durante octubre y estuvo al borde de entrar en terreno de corrección. La cautela crece a medida que los gigantes del sector aumentan su gasto en inteligencia artificial.

La pregunta que sobrevuela las mesas de operaciones es cuándo esas inversiones empezarán a traducirse en ganancias sostenidas y en generación de caja. Este lunes, las dudas volvieron a quedar a la vista.

Oracle anunció un plan para captar u$s20.000 millones combinando emisión de acciones y deuda, con la mira puesta en financiar su expansión en infraestructura de inteligencia artificial y servicios de nube. La noticia presionó sus acciones a la baja y reavivó el debate sobre la sostenibilidad de ese financiamiento.

Alphabet, la matriz de Google, salió a emitir bonos por 6.000 millones de euros, una prueba más del apetito inversor por la deuda de las grandes tecnológicas. La operación llega después de que los últimos balances encendieran alarmas sobre el ritmo de los desembolsos de capital y su impacto en el flujo de caja.

Marvell Technology también acaparó la atención: anunció la compra del fabricante de componentes ópticos Lumentum por u$s115.000 millones, deuda incluida, en una de las apuestas corporativas más grandes ligadas a la infraestructura de IA. Pese a la magnitud de la operación, ambas compañías sufrieron fuertes caídas en bolsa, señal de que el mercado desconfía de las valuaciones y de los costos de expansión del sector.

Europa y Asia, con resultados dispares

En el Viejo Continente, las bolsas cerraron sin una tendencia única, en una jornada atravesada por las negociaciones en Medio Oriente. La nota negativa la puso el fabricante ferroviario francés Alstom, que se derrumbó cerca de 27% tras recortar sus previsiones de rentabilidad anual y advertir sobre un deterioro en su generación de caja.

En Asia, el Hang Seng de Hong Kong subió 0,42% y Shanghái ganó 1,08%. El Kospi surcoreano saltó 2,24%, mientras que el Nikkei 225 japonés cedió 0,29%, golpeado por la caída de Kioxia Holdings, fabricante de memorias: otra señal de que la preocupación por el sector tecnológico no es patrimonio exclusivo de Wall Street.

Manufactura firme y la mira en las urnas

En el plano macroeconómico, la actividad manufacturera de Estados Unidos se aceleró más de lo previsto en octubre. El índice ISM manufacturero pasó de 54,5 a 55,5 puntos, por encima de las expectativas, mientras que el componente de precios pagados bajó de 77,9 a 75,2 puntos. La moderación de ese indicador es una buena noticia, aunque las presiones sobre los costos industriales siguen siendo altas.

La atención también está puesta en las elecciones legislativas del martes 3 de noviembre, que definirán si los demócratas logran quitarle al Partido Republicano el control de alguna de las cámaras. Las proyecciones favorecen a los demócratas en la Cámara de Representantes, mientras que el Senado aparece más reñido.

Un cambio de mayorías podría modificar el escenario de política fiscal, comercial y regulatoria de la administración Trump, incluido el tratamiento de las grandes inversiones en centros de datos e inteligencia artificial.

Para cerrar la jornada, Apple y Palantir presentarán sus resultados trimestrales después del cierre del mercado, en una nueva prueba para las valuaciones del sector. Los inversores mirarán con lupa las perspectivas de ingresos, los márgenes y las necesidades de inversión, en una semana que también traerá los balances de AMD y Qualcomm.

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