El pez limón ya se instaló en la Patagonia: ¿qué implica para la pesca?
El pez limón expandió su distribución 5° al sur y ahora se reproduce en el Golfo Nuevo. ¿Qué medidas de manejo proponen los científicos del CONICET?
El pez limón, una especie de alto valor gastronómico que puede pesar hasta 30 kilos, extendió su presencia 5 grados al sur y ahora se reproduce en el Golfo Nuevo, frente a Puerto Madryn. Un estudio del CONICET revela que ya no es solo un visitante estacional: llegó para quedarse.
“Históricamente, a Madryn llegaban individuos muy grandes de pez limón en un periodo muy corto y de forma muy escasa”, explica Alejo Irigoyen, investigador del CESIMAR-CONICET. Pero a partir del año 2000, los registros cambiaron: empezaron a aparecer ejemplares más chicos y la ventana de captura se amplió de enero a un período que va de octubre a mayo o junio.
¿Cómo lo descubrieron?
El equipo de científicos, integrado por Luján Villanueva-Gomila, Gastón Trobbiani, Pablo Merlo, Gustavo Macchi, Claudio Buratti y Esteban Avigliano, combinó entrevistas a pescadores artesanales, cámaras submarinas y estudios biológicos. Entre 2023 y 2024 analizaron 50 individuos del Golfo Nuevo: midieron y pesaron 47, y recolectaron gónadas de 30 para determinar si la especie se reproduce en la zona.
“Conocer los ciclos de reproducción es clave para la conservación. Si una especie se reproduce en un lugar específico, es fundamental proteger esa zona”, afirma Villanueva-Gomila. Los datos sugieren que el pez limón se estaría reproduciendo allí, lo que obliga a pensar en medidas de manejo.
¿Qué viene ahora?
Irigoyen aclara que no se trata de prohibir la pesca, sino de regularla: “Una opción de manejo no es prohibir la actividad, ya que es una fuente de trabajo y un recurso económico, gastronómico y cultural espectacular. Pero sí se podrían fijar límites en los volúmenes de captura o implementar vedas y permisos”. El objetivo es evitar la sobrepesca y garantizar que el recurso se mantenga para las futuras generaciones.
