El pianista que tocó en el Colón llega a Río Gallegos y promete algo poco habitual en un concierto de jazz
Manuel Fraga lleva años tocando jazz en los escenarios más importantes del país, pero en Río Gallegos hará algo que no hace en todos sus conciertos: le pedirá al público que elija los temas y arme versiones en el momento.
El pianista Manuel Fraga se presentará este sábado 3 de octubre a las 19 en el Teatro Gran Cabral de Río Gallegos con su espectáculo “Jazz para no entendidos”, un recital de piano solo enmarcado en el ciclo mensual de Conciertos Verena que celebra la donación de un piano de cola Kawai a la sala. Días antes de su llegada a la capital santacruceña, el músico dialogó con LU12 AM680 y anticipó una velada interactiva con la que busca derribar los prejuicios que mantienen al público alejado del género.
La relación de Fraga con la música nació en el ámbito familiar, de la mano de su tío Oscar, hermano mellizo de su padre, que tocaba el piano de oído en las reuniones en casa de su abuela. “Tocó un tema que me subyugó, que se llama ‘Rag de la Calle 12’. A mí me volvió loco cómo movía la mano izquierda, el ritmo. Cuando estás en contacto con algo que te hace vibrar en resonancia, descubrís una vocación”, recordó. Esa fascinación infantil derivó después en una formación formal guiada por su madre —profesora de teoría y solfeo—, su abuela y, ya en la secundaria, por maestros como el compositor y pianista Manolo Juárez.
Un concierto para romper prejuicios
En el escenario del Gran Cabral, Fraga propone un recorrido didáctico y sin solemnidad para demostrar que el jazz puede disfrutarse sin conocimientos previos. “La idea con este show es intentar demostrarle al público que el jazz no es una música aburrida, monótona, que suena todo igual y que no se puede disfrutar. Muchas veces hay repetición de ideas, de frases ya claramente preparadas que el músico de jazz utiliza en un tema y en el otro y en el otro. El desarrollo improvisatorio no puede ser el mismo de una canción a otra, es ridículo”, cuestionó durante la entrevista radial.
Para el artista, la distancia entre el género y la audiencia general no está en la música sino en cómo la abordan los propios intérpretes. “No es el estilo de música, somos los músicos. Si en lugar de tocar de maneras extrañas al oyente normal tocáramos más cercanos a las herramientas, reglas, costumbres y hábitos de otros géneros musicales, sería muchísimo mayor el público”, sostuvo, y agregó: “Esta es una especie de quijotada en la que estoy hace varios años: intentar demostrar que se puede tocar de una manera que el público lo disfrute. Si una forma artística necesita el conocimiento técnico para poder disfrutarla como hecho social, no sirve”.
El pianista también repasó el desarrollo histórico del jazz en la Argentina, uno de los primeros países fuera de Estados Unidos en adoptarlo durante la década de 1920 gracias a la llegada de los discos de pasta de 78 revoluciones. Fraga emparentó sus orígenes con los del tango, al señalar que ambas expresiones surgieron en sectores marginales antes de ser legitimadas en las grandes salas de concierto. “Los dos son los dos ángeles musicales que surgieron y se empezaron a interpretar en los lugares de ‘baja estofa’, como decía mi abuela”, sintetizó.
De Sacramento al Teatro Colón
A lo largo de su carrera, Fraga acumuló hitos internacionales y nacionales. En 1984, integrando la orquesta Phoenix Jazz Band, viajó a Estados Unidos para participar de un festival en Sacramento, donde terminó nominado al seleccionado All-Star del evento tras superar el impacto del debut. “No te puedo explicar el terror pánico que sentía de ir a tocar jazz a Estados Unidos. Ninguno quería subir al escenario. Salimos a tocar, el público nos recepcionó muy bien y poco a poco fuimos entrando en confianza”, relató. Años más tarde se presentó en cuatro oportunidades en el Teatro Colón de Buenos Aires, incluida una función en la sala principal en 2017: “Cuando me abrieron el telón y salí al escenario con el Colón lleno, parecía que tenía que caminar abajo del agua. El aire estaba como tenso, pero fue una experiencia inolvidable”.
El concierto de este sábado estará dividido en dos bloques. En el primero, Fraga hará una reseña pedagógica sobre pianistas referenciales de los estilos New Orleans, Dixieland y Swing. En el segundo, la dinámica será de interacción directa con los espectadores. “Voy a ir contando cómo voy a construir cada tema. Soy absolutamente desacartonado, me gusta hacer alguna que otra payasada y meter cosas de humor. Le cuento al público cómo voy a armar una melodía o le pido a la gente que me pida un tema para armar una versión espontánea en el momento”, explicó.
El evento se desarrollará con el piano de cola Kawai cero kilómetro del teatro, un aspecto técnico que el músico destacó de cara a su presentación a solo. “Es muy importante la calidad del instrumento con el que el músico estudia y se entrena. En el Teatro Gran Cabral tienen un piano Kawai cero kilómetros que suena espectacular, así que ya estoy afilando los dedos para este sábado”, concluyó. Las entradas pueden solicitarse por WhatsApp al 11 6434-7432.