El pibe de Fiambalá que conquistó a Independiente: el salto que nadie imaginó
Un juvenil de Fiambalá logró lo impensado: tras dos meses de preparación, Thiago Zárate se ganó un lugar en Independiente de Avellaneda. ¿Cómo fue el camino que lo llevó a la Liga Metropolitana?
Un juvenil catamarqueño de apenas 13 años acaba de dar el gran salto al fútbol grande. Thiago “El Pibe” Zárate, oriundo de Fiambalá, se convirtió en nuevo jugador del Club Atlético Independiente de Avellaneda, tras superar con éxito una prueba que lo depositó directamente en la Liga Metropolitana.
El camino no fue sencillo. Todo comenzó con una mirada atenta en las pruebas que se realizaron en Catamarca, donde César Normando Cruz, director general de la Calcio 10 Academy, detectó el talento del juvenil y decidió apostar por él.
¿Cómo fue el proceso de selección?
Cruz, también conocido como “Pibes 10”, no solo lo seleccionó sino que lo acompañó durante dos meses de preparación intensiva en la academia ubicada en Berazategui. Ese trabajo individualizado fue clave para que Thiago llegara en óptimas condiciones a Buenos Aires.
Una vez en la capital, el juvenil fue evaluado en los predios de Villa y Wilde por el coordinador de Fútbol Formativo de Independiente, Damián Trucco, junto a los entrenadores Eduardo Arriola y Tomás Charles. La evaluación fue positiva y Zárate no solo superó la prueba sino que inmediatamente comenzó a competir en la Liga Metropolitana, mostrando un rendimiento que sorprendió a todos.
El traspaso que ilusiona a Fiambalá
Detrás de este logro hay gestiones concretas. El Club Defensores de Fiambalá, institución donde Thiago dio sus primeros pasos en el fútbol, recibió recientemente el pedido formal de transferencia. Su presidente, Juan Pablo Carrizo, respondió de inmediato para facilitar la operación, reconociendo el valor del jugador y el trabajo realizado por Cruz para vincularlo con el “Rojo”.
El avance de Thiago fue posible gracias a un trabajo en equipo que incluyó a la Calcio 10 Academy, su director general César Normando Cruz, los dirigentes Bernardo Argüello y Óscar Caporalini, y los directores técnicos Mario Alberto Leguizamón y Casiano Argüello, quienes lideraron su preparación durante los dos meses en la academia.
Pero detrás de cada talento hay una historia de sacrificio. El esfuerzo constante de su familia, especialmente de su madre, ha sido fundamental en el desarrollo deportivo del juvenil. Su acompañamiento incondicional fue el motor que impulsó a Thiago a cumplir su sueño.
Con apenas 13 años, este pibe de Fiambalá ya viste la camiseta de uno de los clubes más grandes del país. Su historia recién comienza, pero promete dar que hablar.