El Pincha no tuvo piedad: goleó 4-0 a Gimnasia y lo dejó al borde del abismo
¿Qué pasó en el clásico platense? Estudiantes goleó 4-0 a Gimnasia, que terminó con dos expulsados. Conocé los detalles de una tarde para el olvido del Lobo.
Estudiantes aprovechó cada error de Gimnasia y se quedó con el clásico por 4-0, en un partido que se definió por las expulsiones y la contundencia del local.
El equipo de Alexander Medina entendió a la perfección cómo se juega un clásico y castigó sin piedad a un rival que se autodestruyó. El Lobo, que llegaba con expectativas, terminó con dos jugadores menos y sin respuestas ante la superioridad del Pincha, que se sacó la mufa tras su flojo andar en el torneo y el empate en la Copa Libertadores.
Un primer tiempo que marcó el rumbo
El partido arrancó con un local decidido a presionar arriba. Mancuso y Rodríguez por derecha, Benedetti y Tobio Burgos por izquierda, Castro y Palacios en el medio: el Pincha se plantó en campo rival y no dejó respirar a Gimnasia. Pero a medida que pasaban los minutos, la visita empezó a hacer pie con Nacho Fernández como estandarte y Agustín Auzmendi como principal arma de ataque. Muslera evitó el gol en un mano a mano y Silva Torrejón desperdició una clara tras un error defensivo.
El quiebre llegó a los 33 minutos. Alexis Steimbach vio la roja por una infracción innecesaria sobre Tobio Burgos, tras revisión del VAR. El árbitro Falcón Pérez no dudó y el clásico cambió por completo. Estudiantes, que había perdido terreno, se agrandó y empezó a encontrar espacios. A los 43, Eros Mancuso apareció por la derecha para conectar un centro de Tobio Burgos y poner el 1-0. Sobre el final, Gaich tuvo el segundo pero el Mono Insfrán salvó a su equipo.
La debacle del Lobo en cinco minutos
En el arranque del segundo tiempo, Gimnasia se quedó con nueve. Conti cometió dos infracciones en apenas cinco minutos y vio la segunda amarilla. El Lobo se quedó sin respuestas y Estudiantes lo liquidó.
Primero fue Gaich quien habilitó a Tiago Palacios para el 2-0, con una definición perfecta. Luego, a los 25, Joaquín Tobio Burgos aprovechó una asistencia de Joaquín Correa para el 3-0. El clásico ya estaba sentenciado.
Gimnasia se refugió en su campo para evitar una goleada mayor. El entrenador Pereyra incluso sacó a Ignacio Fernández para cuidarlo de cara al duelo de Copa Argentina del próximo martes. Pero Estudiantes siguió buscando y a los 38 minutos, Alexis Castro clavó un zurdazo para el 4-0 final.
El Pincha pudo haber marcado más, pero decidió dosificar esfuerzos pensando en el partido de la Libertadores que jugará en Chile. Un triunfo que le devuelve la tranquilidad y lo posiciona como el dueño de los clásicos. Gimnasia, en cambio, queda en el ojo de la tormenta, con dudas sobre el esquema y la actitud de sus jugadores.