El Pinot Noir neuquino busca su corona: Figueroa impulsa la ley que lo consagra como cepa emblema
¿Sabías que el Pinot Noir podría convertirse en la cepa insignia de Neuquén? Figueroa ya envió la ley a la Legislatura y los detalles te van a sorprender.
El gobernador Rolando Figueroa dio un paso clave para blindar el prestigio del vino patagónico: envió a la Legislatura un proyecto que declara al Pinot Noir como cepa emblema de Neuquén y fija el 18 de agosto como el Día Provincial del Pinot Noir Neuquino. La iniciativa, anticipada durante la semana, ahora queda en manos de los legisladores.
La movida no es solo simbólica. Con esta ley, el Gobierno busca consolidar el reconocimiento institucional de una variedad que ya es parte del ADN vitivinícola neuquino, con un peso enorme en la producción, el turismo y la cultura de la región.
¿Qué implica que el Pinot Noir sea la cepa emblema?
Según el articulado, la declaración permitirá reforzar las acciones de difusión, promoción y valorización de esta cepa, sobre todo en el marco del nuevo Día Provincial. La autoridad de aplicación será el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, o el organismo que lo reemplace en el futuro.
Entre sus tareas, tendrá que impulsar actividades vinculadas al Pinot Noir, pudiendo articular con municipios, comisiones de fomento, organizaciones civiles y el sector privado. El proyecto también contempla financiamiento con partidas presupuestarias propias y la posibilidad de firmar convenios con entidades públicas, mixtas y privadas, tanto nacionales como internacionales.
Una cepa con identidad neuquina
La iniciativa busca acompañar el crecimiento de la vitivinicultura local, destacando las características únicas que adquiere el Pinot Noir en esta tierra. La fecha elegida, el 18 de agosto, no es casual: apunta a generar cada año un evento de promoción que integre al sector vitivinícola con el turismo y las expresiones culturales del territorio.
De esta manera, el Ejecutivo provincial pretende que el Pinot Noir trascienda lo productivo y se convierta en un símbolo de identidad y promoción de Neuquén y la Patagonia.