El Pissis: más de 100 prestadores operaban sin registro y un temporal de nieve dejó 211 rescatados
Durante años se habló de un destino ordenado y con controles, pero la funcionaria que debía garantizarlo reveló que más de cien operadores trabajaban al margen del registro provincial. El temporal de julio en el Pissis expuso todo.
La directora de Calidad Turística de Catamarca, Noelia Miranda, confirmó que más de 100 prestadores que hacían excursiones al Balcón del Pissis trabajaban sin estar inscriptos en el registro provincial. La irregularidad salió a la luz tras los cuestionamientos por las habilitaciones y los controles de acceso al circuito de alta montaña, y derivó en un acuerdo entre el Gobierno provincial y la Municipalidad de Fiambalá para unificar los padrones y fijar nuevas reglas para la actividad.
Dos registros, un mismo camino
Miranda explicó que el problema central fue la convivencia de habilitaciones provinciales y municipales. Esa superposición permitió que numerosos operadores trabajaran sin figurar en el padrón oficial de la Provincia.
"Tenemos más de cien prestadores que no están inscriptos", afirmó la funcionaria, y precisó que las autorizaciones otorgadas por los municipios no coincidían con las que registraba la Secretaría de Turismo.
Los números que maneja el área reflejan la magnitud del desorden: en la zona operaban más de 200 vehículos afectados a excursiones, mientras que el registro provincial contabilizaba 182 guías baqueanos, 27 guías profesionales y 57 agencias de viajes. Además, se detectaron 37 vehículos con una antigüedad superior a los diez años, el límite que fija la normativa para este tipo de servicios.
El temporal que encendió las alarmas
El tema tomó notoriedad después de lo ocurrido a fines de julio, cuando un temporal de nieve sorprendió a varios contingentes que recorrían el Balcón del Pissis, en Fiambalá.
El 28 de julio, las condiciones meteorológicas acumularon nieve y complicaron la circulación por los caminos de alta montaña. Más de 30 camionetas quedaron varadas en distintos tramos del recorrido, lo que obligó a montar un operativo de asistencia y evacuación de gran escala.
En las tareas participaron Defensa Civil, Gendarmería Nacional, Bomberos Voluntarios, efectivos policiales y personal sanitario, además de maquinaria pesada para despejar las rutas. El operativo terminó con 211 personas rescatadas y dejó abiertos los interrogantes sobre las condiciones de seguridad y los mecanismos de prevención en las excursiones.
Tras el episodio, el acceso al Balcón del Pissis permaneció cerrado por más de dos meses. La reapertura, a fines de septiembre, llegó con nuevas exigencias municipales que generaron rechazo entre los prestadores, sobre todo por las condiciones de habilitación y circulación de los vehículos.
Registro único y prórroga para vehículos antiguos
Frente a ese escenario, la Provincia y el municipio de Fiambalá acordaron avanzar hacia un registro único de prestadores turísticos, bajo la órbita de la Secretaría de Turismo y con la intervención de las áreas de Transporte y Seguridad.
"Lo que tratamos es regularlos a todos, que todos puedan trabajar de manera ordenada, puedan recibir capacitaciones competentes y podamos nivelar el servicio turístico para beneficio de los turistas", sostuvo Miranda.
La funcionaria aclaró que las camionetas que se usen para excursiones por encima de los 3.000 metros de altura y fuera de la huella deberán contar con las habilitaciones correspondientes.
También se acordó una prórroga de tres años para los vehículos que superen los diez años de antigüedad, condicionada a la presentación de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) cada cuatro meses.
Los prestadores tendrán plazo hasta fin de año para completar su inscripción provincial. Mientras tanto, quienes ya desarrollan la actividad deberán contar con la documentación exigida, la RTO vigente y los elementos de seguridad reglamentarios.
Quién controla el acceso
Los controles en el denominado kilómetro cero quedarán a cargo de la Policía de la Provincia, con colaboración municipal. Defensa Civil será la única autoridad facultada para determinar si las condiciones climáticas y del camino permiten habilitar el acceso.
Miranda remarcó que la actividad turística de alta montaña creció un 236% desde 2021, una expansión que, según explicó, superó la capacidad de organización existente y volvió necesario fortalecer los mecanismos de regulación.
"Hay que ser responsable y profesional en el servicio que uno presta", insistió, y subrayó la necesidad de ordenar las prestaciones y garantizar condiciones adecuadas de seguridad para quienes visitan uno de los principales atractivos turísticos de Catamarca.