El PJ de Neuquén echó a 44 afiliados y una funcionaria de Figueroa apuntó contra "dos o tres apellidos"
El PJ neuquino dejó afuera a 44 afiliados y una funcionaria del gobierno de Figueroa apuntó contra los "dos o tres apellidos" que, según ella, manejan el partido. La medida ya tiene respaldo de la Justicia electoral y la funcionaria no se guardó nada.
La secretaria de Vivienda y Hábitat de Neuquén, Ana Servidio, reaccionó con dureza a su expulsión del Partido Justicialista provincial y apuntó contra la conducción del peronismo neuquino, al que describió como una estructura vaciada y manejada por un puñado de familias.
La funcionaria integra la lista de 44 afiliados que quedaron fuera del partido por haber acompañado en 2023 una lista con otro sello, algo que prohíbe la carta orgánica justicialista. La medida fue avalada por la Cámara Nacional Electoral el 28 de septiembre.
"Peronista voy a ser toda la vida"
En diálogo con Línea Abierta de LU5, Servidio dejó en claro que la sanción no modifica su identidad política: "Yo peronista voy a ser toda la vida. A mí que me expulsen de un partido no me saca mis principios, no me saca mis valores".
La funcionaria del gobierno de Rolando Figueroa no es una militante cualquiera. Es nieta de Antonio Cafiero, dirigente histórico del peronismo que en 1988 disputó la interna presidencial con Carlos Menem. Además, tiene una extensa trayectoria en el Estado provincial, especialmente en el COPADE, donde ocupó cargos de conducción, y también fue concejal de la ciudad de Neuquén por el Frente de Todos.
Un partido convertido en "pyme familiar"
Servidio recordó que la expulsión respondió a "una solicitud del comité de disciplina" y amplió su crítica hacia lo que, según ella, ocurrió en el justicialismo provincial durante las últimas tres décadas.
"El Partido Justicialista de la provincia de Neuquén tristemente lo han convertido en una cáscara vacía, con cero vocación de poder", sostuvo. Y agregó: "Lo han convertido en una pyme familiar que manejaron siempre dos o tres apellidos. Nunca se salieron de ese espacio de decisión".
Según su descripción, ese núcleo reducido fue el que "definió quién iba y quién no, cómo se conformaban las listas, quiénes eran parte de la estructura del partido y quiénes no". Calificó el mecanismo como "una decisión totalmente discrecional, en función de intereses de unos pocos" y afirmó que ese esquema habilitó "poco y nada" el juego, la crítica y la construcción de otros militantes.
"Nos castigan de esta manera"
Para la secretaria, la expulsión tiene una lectura política: un enfrentamiento entre quienes se corrieron de las estructuras tradicionales del peronismo y esos "dos o tres apellidos" que, a su juicio, controlan el partido.
"Quienes no hemos sido cómplices de ese vaciamiento del partido y de esa funcionalidad del partido para algunos intereses en particular, nos castigan de esta manera", planteó.
Atribuyó la sanción a su decisión de sumarse a "un proyecto político con vocación de poder, con vocación de transformación de la provincia, que piense en las neuquinas y los neuquinos". Lo vinculó con las políticas que impulsa desde su área y con la justicia social, "uno de los pilares del peronismo".
También cuestionó el criterio disciplinario aplicado. Sostuvo que responde a "determinados intereses" y a "un barómetro que construyeron desde las pymes familiares".
"Me duele, es triste"
En el tramo más personal de la entrevista, Servidio reconoció el impacto de la decisión. "Me duele, es triste, porque tengo una familia vinculada al partido, a los principios del peronismo, a los valores del peronismo", expresó.
Aun así, remarcó que la expulsión no cambia su identidad política. "Me quedo con los valores que mi familia me dio con respecto a cómo se milita, cómo se construye y desde qué vocación hay que pensar la política", dijo.
Cerró con una definición dura sobre la conducción partidaria: "Esto es política barata, y la verdad es que no hace a la política grande que supo ser el peronismo".
Entre los 44 expulsados también aparecen José "Turco" Asaad, del mismo espacio que Servidio y con un pie afuera de la estructura por una denuncia por violencia de género, y el subsecretario de Producción y dirigente del Movimiento Evita, Marcelo Zúñiga.