El PJ de Neuquén se quedó sin conducción: la Justicia volteó la reunión que había ungido a Riquelme y ahora dos bandos pelean el sillón
¿Quién conduce ahora el PJ de Neuquén después de que la Justicia borró de un plumazo la suspensión de Asaad y la designación de Riquelme? La pelea por el sillón recién arranca.
El Partido Justicialista de Neuquén quedó formalmente acéfalo. La Justicia electoral resolvió dejar sin efecto la reunión del Consejo Provincial del 24 de septiembre en la que se había suspendido al presidente José "Turco" Asaad y se había designado a Lucas Riquelme como su reemplazante. El fallo desnudó irregularidades en la acreditación de los participantes y en el conteo del quórum, y con eso borró de un plumazo tanto la suspensión de Asaad como la designación de Riquelme.
La decisión, firmada este lunes 5 de octubre por el juez federal subrogante con competencia electoral Gustavo Villanueva, dejó al partido sin una conducción reconocida y con dos sectores reclamando el mismo despacho.
De un lado está el grupo que controla el Consejo y respalda a Riquelme, actual vicepresidente segundo. Del otro, Anahí Valdez, vicepresidenta primera, que exige la presidencia por el orden de la lista y que fue salteada en aquella misma reunión. Detrás de su reclamo asoma otra figura de peso del peronismo neuquino: Fabricio Torrealday, expresidente del Congreso Provincial.
En el medio queda Asaad, que integra la lista de 44 afiliados que el sistema de la Justicia electoral registra como dados de baja por haber sido candidato de otras fuerzas en 2023. Por ahora no se sabe si esa baja quedará firme o si será apelada.
Por qué la Justicia anuló la sesión
El juzgado analizó la grabación de la reunión, que la apoderada partidaria Mariana Tranamil había compartido por Google Drive con la Secretaría Electoral que conduce Leonardo Zaglio. Ese video terminó incorporado al expediente y fue clave para la resolución.
El tribunal revisó si la sesión cumplía con la Acordada Extraordinaria 51/2020 de la Cámara Nacional Electoral, que regula las reuniones partidarias con participación a distancia. Según el acta, la modalidad fue mixta: siete consejeros en la sede de calle Roca y tres conectados por Google Meet.
La conclusión del juzgado fue lapidaria. La grabación no permite acreditar la identidad de quienes participaron de forma virtual. Del audio surge que habrían mostrado el DNI a cámara, pero en el video "no se ven las imágenes de las personas ni los DNI exhibidos". Uno de los participantes, además, "no es visible en ningún momento" de la grabación.
Tampoco pudo comprobarse la verificación que el acta le atribuye a Riquelme, quien según el documento constató la presencia de diez consejeros, "todos con identidad acreditada". Y el acta está firmada solo por seis consejeros.
Con esos elementos, el juzgado dio por incumplidos los requisitos de acreditación de identidad y de cómputo "correcto, preciso y comprobable" del quórum. Concluyó que lo decidido en esa reunión "carece de validez para el tribunal" y aclaró que no analizará su contenido.
Qué se cayó con el fallo
La sesión había durado apenas veinte minutos. La convocatoria tenía un único punto: la situación de Asaad frente a una denuncia por violencia de género. El Consejo votó por unanimidad de los presentes su suspensión preventiva y el pase de las actuaciones al Tribunal de Disciplina.
Asaad había enviado una nota en la que reclamó el debido proceso y calificó las acusaciones como "falsos, tergiversados o directamente inexistentes". La causa penal está en etapa de investigación, no hay formulación de cargos y sigue su curso en la Justicia ordinaria con independencia de lo que ocurra en el partido.
En esa misma reunión, a propuesta de la consejera Juana Vázquez, el Consejo designó a Riquelme como presidente a cargo y salteó a Valdez. El acta justificó la maniobra señalando que la vicepresidenta primera mantenía "una postura manifiesta con el sector minoritario".
Riquelme fue más directo durante la reunión, cuya grabación ahora forma parte del expediente: "No estamos para que nos metan un caballo de Troya y se adjudiquen la representación provincial".
Con la resolución judicial, tanto la suspensión de Asaad como la designación de Riquelme quedaron sin respaldo ante el tribunal.
Los argumentos de Valdez
Valdez había impugnado el acta un día después de la reunión. Alegó falta de quórum, irregularidades en la modalidad mixta, falta de notificación fehaciente a algunos consejeros y que se trató un tema ajeno al orden del día. Sostuvo que, a su criterio, la desplazaron "por el hecho de ser mujer" y describió a Riquelme como un vicepresidente segundo que "pasó a presidente sin escalas".
El juzgado no resolvió su planteo en particular, pero la decisión coincide con parte de sus argumentos, en especial los referidos a la modalidad virtual y al quórum.
Su reclamo de fondo se apoya en dos pilares. El primero es su condición de vicepresidenta primera, elegida en la interna del 15 de marzo y proclamada por la resolución 16/2026 de la Junta Electoral partidaria. El segundo es un antecedente cercano: en septiembre de 2025, ante la renuncia de Darío Martínez, la Justicia electoral tomó nota del corrimiento de la entonces vicepresidenta primera, María Elena Paladino, a la presidencia.
La estrategia del riquelmismo y el escenario que se abre
El sector que respalda a Riquelme ya dejó claro que no piensa entregarle la conducción a Valdez. Para sostener su designación deberá convocar a una nueva reunión que cumpla con las exigencias que el juzgado acaba de marcar: identificación verificable de cada participante, quórum comprobable y acta firmada por los presentes. Cualquier nueva decisión será revisada con la misma lupa.
Si la baja de Asaad queda firme, además, la discusión cambia de naturaleza. Ya no se trataría de un reemplazo transitorio mientras dure una suspensión, sino de la cobertura de una presidencia vacante. En ese escenario, el orden de la lista y el precedente de Paladino jugarían a favor de Valdez.
La crisis se aceleró en las últimas dos semanas. El 28 de septiembre, la Cámara Nacional Electoral revocó la decisión de la exjueza Carolina Pandolfi que había frenado las desafiliaciones de quienes compitieron por otras fuerzas en 2023. La calificó como un "inadmisible desconocimiento" de su rol y cuestionó que hubiera aceptado decisiones de quienes "invocaron ser autoridades" del partido sin verificar sus facultades.
Esas expulsiones habían sido pedidas por el Congreso partidario de Zapala en mayo de 2025. Tras ganar la interna, Asaad instruyó a la apoderada a desistir de ellas y Pandolfi lo había aceptado. Con la jueza ya renunciada, Villanueva ordenó cumplir el fallo de la Cámara. El sistema de la Justicia electoral registró entonces la baja de 44 afiliados, Asaad entre ellos.
Así, en menos de dos semanas, el PJ neuquino pasó de tener un presidente suspendido y un reemplazante designado a quedar con un presidente dado de baja del padrón, un reemplazante sin reconocimiento judicial y una vicepresidenta que reclama lo que considera suyo. La guerra por la sucesión recién empieza.