El plan con el que Río Gallegos quiere que los chicos suelten el celular
El Secretario de Deportes de Río Gallegos apuesta a una política pública que no se agota en una gestión, pero reconoce que el rival más duro no está en la cancha: juega en el tiempo libre de los más chicos. Qué plan tiene para disputarlo.
La actividad física en Río Gallegos dejó de ser un simple entretenimiento para instalarse como una política pública de desarrollo y contención social. La ampliación del gimnasio Benjamín Verón y la puesta en marcha de ocho centros deportivos municipales motorizaron una demanda que no deja de crecer.
En ese escenario, el nuevo Secretario de Deportes de la Municipalidad, Ignacio Suárez, definió sus prioridades: darle continuidad y volumen a las competencias, mejorar la infraestructura existente y capacitar de manera permanente a los profesores.
El objetivo declarado es que el deporte capitalino gane una inercia propia, capaz de sostenerse más allá de cada gestión y de convertirse en un legado para las próximas generaciones.
La pulseada por el tiempo libre de los más chicos
Para la gestión actual, uno de los frentes más difíciles es la competencia por las horas libres de los jóvenes. Suárez puso el foco en el avance del sedentarismo y de los dispositivos digitales.
"En tiempos donde el sedentarismo y los dispositivos digitales ganan terreno, el objetivo central es pelearle el espacio a las pantallas. Lograr que los chicos permanezcan activos dentro de los clubes o los gimnasios municipales no solo promueve hábitos saludables, sino que ofrece un marco seguro de integración, alejándolos de la calle y fortaleciendo el tejido social en un contexto económico complejo", indicó.
Dirigentes, el motor que sostiene la vida institucional
Otro eje central del plan es la articulación con el sector privado y las asociaciones intermedias. Aunque el municipio absorbió buena parte del desarrollo de ligas y torneos, el funcionario remarcó la necesidad de que surjan y se regularicen nuevas dirigencias deportivas.
Esos dirigentes, que muchas veces arrancan siendo los propios padres de los atletas, son el sostén de la vida institucional. El objetivo es acompañarlos a través del ordenamiento de las federaciones provinciales y de esquemas de responsabilidad social empresarial, para respaldar tanto a las bases como a los deportistas de alto rendimiento.
Con esa hoja de ruta, la gestión busca que el deporte de la ciudad no se detenga y siga sumando espacios y participantes.