El plan de Brasil que podría convertir a Vaca Muerta en proveedor clave para su industria
¿Se viene un nuevo mercado para el gas argentino? Brasil analiza sumar Vaca Muerta a sus subastas para abaratar la energía industrial. Los detalles que pueden cambiar el tablero energético regional.
Brasil estudia sumar gas argentino a sus futuras subastas energéticas, una movida que podría ampliar las exportaciones de Vaca Muerta y abaratar más del 50% el costo del combustible para la industria local.
La administración de Luiz Inácio Lula da Silva impulsa una reforma para modificar el sistema de comercialización del gas natural. La idea central es que el Estado brasileño pueda vender directamente parte de los volúmenes disponibles a grandes consumidores industriales, sin intermediarios.
El puntapié inicial llegó cuando la empresa estatal Pre-sal Petróleo (PPSA) recibió autorización para organizar subastas de suministro de gas. Habrá dos modalidades: una de corto plazo, entre 2026 y 2030, y otra de largo plazo que regirá desde esa fecha en adelante.
Hasta ahora, la mayor parte del gas administrado por PPSA se comercializaba a través de Petrobras, que compraba esos volúmenes y luego los revendía. Con el nuevo esquema, se busca eliminar esa intermediación y ofrecer precios más competitivos.
¿Qué es el 'gas de la Unión'?
El denominado "gas de la Unión" es la porción que recibe el Estado brasileño en los contratos de producción compartida de los yacimientos offshore del presal. Las empresas que explotan esos proyectos, entre ellas Petrobras y otras operadoras, entregan parte de su producción al Estado como condición para operar.
El modelo tiene ciertas similitudes con el que aplica Neuquén en algunas concesiones no convencionales. En la provincia, las empresas pueden cancelar regalías entregando producción de petróleo o gas a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
¿Qué lugar ocupa Vaca Muerta?
La gran novedad es que el Ministerio de Minas y Energía de Brasil evalúa permitir la participación de gas importado en esas futuras subastas. Entre las alternativas figuran el gas natural licuado (GNL) y el producido en Vaca Muerta, que podría volverse una fuente complementaria para abastecer a la industria brasileña en los próximos años.
La intención oficial es que PPSA negocie directamente con sectores de alto consumo energético, como fertilizantes, petroquímica, química y siderurgia. El objetivo es cerrar contratos con precios notablemente más bajos que los actuales, lo que devolvería competitividad a la industria.