El plan de Caputo para salvar un crédito hipotecario que se desploma
El ministro anunció créditos con fondos de la Anses mientras los números muestran una caída abrupta. ¿Alcanzará para reactivar el consumo?
Mientras el ministro de Economía insiste con el relato del consumo récord, los números del Banco Central cuentan otra historia: los créditos hipotecarios se derrumbaron a menos de la mitad en ocho meses. La nueva medida con fondos de la Anses busca revertir una caída que ya golpea a la clase media.
Este miércoles, Luis Caputo anunció en el Ministerio de Economía una línea de financiación para créditos hipotecarios que utilizará parte de los fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, a través de los bancos. Según el ministro, se trata de aprovechar recursos que de todos modos se invertirían, pero ahora orientados a la vivienda.
En la conferencia, Caputo volvió a defender la gestión: "El PBI está prácticamente en niveles récord, el consumo en niveles récord, las exportaciones en niveles récord", afirmó, y agregó que "el escenario que trata de vender la oposición es exactamente el opuesto al que está ocurriendo".
Sin embargo, los datos oficiales muestran una realidad distinta. Según el Banco Central, los créditos hipotecarios otorgados por mes alcanzaron un pico de más de 5.000 en octubre pasado, pero desde entonces la tendencia se revirtió: en noviembre fueron unos 2.500, en diciembre unos 3.000, en enero de 2026 unos 2.500, en febrero unos 1.900, en marzo unos 2.400, en abril unos 1.500, en mayo un mínimo de 1.477 y en junio unos 2.000.
¿Por qué se cayó el crédito hipotecario?
La baja se produjo en un contexto de aceleración inflacionaria que comenzó en octubre de 2025 y se extendió durante diez meses. Eso hizo subir la tasa UVA, encareciendo las cuotas y reduciendo la demanda. Al mismo tiempo, los salarios reales del sector privado registrado cayeron de forma continua entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
El mercado hipotecario había tenido un repunte importante durante el primer año y medio de gestión de Milei, pasando de un piso de menos del 0,2% del PBI en el primer trimestre de 2024 a un 0,7% hacia fines de 2025, según datos del Banco Central y el Indec. Pero esa tendencia se agotó.
La medida de Caputo apunta a un sector específico: la clase media con cierta holgura. El alcance es limitado, con un tope de 18.000 viviendas, y el mecanismo UVA ya mostró sus riesgos en el pasado, como ocurrió con la disparada inflacionaria del macrismo.
No obstante, es la primera política microeconómica del Gobierno financiada directamente con fondos públicos. El FGS solo comprometería menos del 2% de su volumen total, y se utilizaría un mecanismo similar al que ya se usó para el PROCREAR, aunque ahora a través de bancos.
El consumo de bienes durables también se resiente
La caída del crédito hipotecario no es un caso aislado. La Cámara Argentina de Comercio (CAC) advirtió en su último informe de consumo que "el patentamiento de automóviles exhibe también una leve contracción en los últimos meses, del mismo modo que lo hace el consumo de electrodomésticos", mientras que las escrituras de inmuebles no crecen, aunque mantienen los niveles de los últimos dos años.
Los datos sugieren que el Gobierno reconoce la necesidad de reactivar un consumo que se está enfriando, especialmente en la clase media, un sector clave para la base electoral de Milei a menos de un año de las elecciones PASO. Pero el acotado alcance de la medida anunciada hoy por Caputo indica que hará falta mucho más para lograrlo.