El plan de Chocolezza para ampliar su fábrica en Mendoza y no perder su esencia familiar
La familia Juárez tiene un plan para ampliar la fábrica de Chocolezza en Ciudad. ¿Qué cambios vienen y cómo piensan mantener la calidad que los hizo famosos?
Chocolezza, la empresa mendocina de alfajores y chocolates premium, se prepara para dar un paso clave en su historia: ampliar su planta de producción en Ciudad para hacer frente al aumento de la demanda y seguir innovando. Con más de 45 años de trayectoria, la firma familiar busca crecer sin perder la identidad que la convirtió en una de las más premiadas del rubro.
La noticia llega en un momento en que la compañía, nacida en 1979 de la mano de Rubén Juárez, atraviesa una etapa de expansión comercial y consolidación de su marca. La inversión en su Planta Modelo, ubicada en calle Coronel Díaz 343, apunta a aumentar la capacidad productiva y a preparar el terreno para nuevos lanzamientos.
Una historia que empezó en familia y sigue siéndolo
Lo que comenzó como un emprendimiento familiar hoy es una empresa con presencia en distintos puntos del país, pero la conducción sigue en manos de los Juárez. Rubén, fundador, comparte la gestión con sus hijos Marcos y Carolina, quienes representan la tercera generación al frente del negocio.
“Siempre entendimos que el crecimiento debía apoyarse en nuestros valores. Podemos incorporar tecnología, ampliar instalaciones o desarrollar nuevos mercados, pero nunca queremos perder el trato cercano ni el compromiso con la calidad que nos permitió llegar hasta acá”, destaca Marcos Juárez, actual Gerente General.
La continuidad generacional es uno de los pilares de la empresa. Cada área se fue profesionalizando, pero las decisiones estratégicas conservan un fuerte componente familiar. “Cuando una empresa familiar logra mantenerse unida durante tantos años es porque existe una visión compartida. Nosotros seguimos creyendo que el mejor camino para crecer es hacerlo juntos y con una mirada de largo plazo”, agrega Rubén Juárez.
Premios que avalan la calidad
El reconocimiento no es casualidad. Chocolezza construyó su prestigio sobre una política estricta de selección de materias primas, uso de chocolate 100% cacao y controles permanentes en todo el proceso productivo. Ese rigor se vio reflejado en múltiples medallas obtenidas en la Fiesta Nacional del Alfajor y en el Campeonato Mundial del Alfajor, en categorías como chocolate, fruta, aroma, galleta y presentación.
“Cada reconocimiento tiene un enorme valor porque proviene de jurados especializados. Nos confirma que invertir en mejores materias primas, capacitar al equipo y cuidar cada detalle sigue siendo una decisión acertada”, sostiene Marcos Juárez.
Una ampliación estratégica
La nueva etapa ya está en marcha. Las obras en la planta de Coronel Díaz 343 contemplan nuevos espacios para elaboración, mejoras logísticas y equipamiento para optimizar los procesos industriales. El objetivo es claro: producir más sin resignar calidad y dar soporte a los futuros lanzamientos.
“La demanda actual nos obliga a pensar una empresa preparada para los próximos años. Esta ampliación es una inversión estratégica que nos permitirá producir más, mantener los mismos estándares de calidad y dar soporte a todos los lanzamientos que tenemos proyectados”, explica Marcos Juárez.
Rubén Juárez coincide: “No se trata solamente de fabricar más. Queremos tener una planta preparada para innovar permanentemente, desarrollar nuevos productos y seguir generando empleo en Mendoza”.
Más que chocolate: una experiencia turística
Chocolezza también apuesta al turismo industrial. La fábrica se convirtió en una parada casi obligada para quienes visitan Mendoza y buscan conocer la identidad gastronómica de la provincia. La propuesta incluye recorridos por el proceso de elaboración, degustaciones y una atención especializada, pensada tanto para turistas argentinos como extranjeros, sin dejar de lado al público local.
“Queremos que cada persona que nos visite se lleve mucho más que un producto. Trabajamos para ofrecer una experiencia con estándares de hospitalidad, donde el visitante conozca nuestra historia, vea cómo elaboramos nuestros chocolates y sienta que está siendo recibido por una familia mendocina”, cierra Marcos Juárez.
Con la mirada puesta en el futuro, Chocolezza encara esta nueva etapa con la convicción de que es posible crecer sin perder la esencia. La ampliación de su planta, el desarrollo de nuevos productos y el fortalecimiento del turismo industrial son los ejes de una empresa que sigue escribiendo su historia en la industria chocolatera mendocina.