El plan de Costantini para el Malba: en vez de crecer hacia arriba, apuesta a construir bajo una plaza de Palermo

El museo ya tenía todo listo para sumar metros, pero el plan cambió de dirección: la ampliación de hasta US$30 millones no crecerá hacia arriba. Dónde se va a construir y qué pasará con la plaza de Palermo.

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El plan de Costantini para el Malba: en vez de crecer hacia arriba, apuesta a construir bajo una plaza de Palermo
El plan de Costantini para el Malba: en vez de crecer hacia arriba, apuesta a construir bajo una plaza de Palermo

El Malba acaba de cumplir 25 años y su fundador ya tiene en marcha el próximo capítulo. Eduardo Costantini destinará hasta US$30 millones para ampliar el museo, pero la obra no sumará metros hacia el cielo: se desarrollará por debajo de la Plaza Perú, el espacio verde que linda con el edificio en el corazón de Palermo.

La movida permitirá duplicar la superficie que hoy se dedica a las salas de exhibición. El proyecto está en etapa de diseño y la inauguración se prevé para fines de 2029 o comienzos de 2030.

Quién está detrás del diseño

La ampliación quedará en manos del Taller Frida Escobedo, un estudio con sedes en Nueva York y México que lidera la arquitecta mexicana del mismo nombre. Escobedo no es una desconocida en el circuito internacional: participa de la renovación del Centre Pompidou de París y de la construcción de una nueva ala del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET).

Costantini confirmó la inversión durante la gala por el 25° aniversario del Malba, que se realizó el 17 de septiembre. En esa misma celebración se anunciaron otras iniciativas para el futuro de la institución.

Qué sumará el museo bajo la plaza

La intervención incorporará salas para exposiciones temporales, un auditorio, espacios multiusos, una plaza-patio exterior, talleres, depósitos y oficinas. El museo no solo ganará lugar para colgar obras: también podrá ampliar su programación cultural y educativa.

El cambio más profundo se dará en el centro del edificio. Con los años y la multiplicación de actividades, distintas funciones fueron ocupando los espacios centrales del Malba y quedaron chicas frente a la variedad de usos. El proyecto no entiende la expansión como un agregado suelto, sino como una transformación del museo entero: conecta sectores que hoy funcionan por separado y les da más lugar a los programas que ya existen.

“La ampliación no sólo extiende el Malba: también modifica la manera en que se recorre y se habita el edificio existente”, señala el comunicado difundido por la institución.

La plaza, de lindera a parte del museo

Otro de los objetivos es aceitar la relación entre el Malba y su entorno urbano. La Plaza Perú, que hoy funciona como un espacio verde al lado del museo, pasará a integrar una nueva conexión arquitectónica entre el edificio, el parque y la ciudad.

Para destrabar la iniciativa hubo que resolver un punto central: el uso del espacio público. En la misma gala, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció que esa tarde se había firmado un convenio que le otorga al Malba la cesión de uso de la Plaza Perú por 30 años, en el marco del proyecto de ampliación.

Una idea que viene de lejos

Aunque el anuncio llegó con el aniversario número 25, la intención de agrandar el Malba tiene más de una década. El plan empezó a tomar forma en 2011, cuando el museo cumplió sus primeros 10 años y sus autoridades plantearon la necesidad de sumar superficie para acompañar el crecimiento de la institución.

En ese momento se presentó una solicitud ante la Legislatura porteña para agregar unos 3840 m² a los 7455 m² que ya existían. La primera propuesta arquitectónica la firmó el uruguayo Carlos Ott y hacia fines de 2012 se otorgó el permiso para arrancar la obra.

Sin embargo, la ampliación nunca se concretó y el proyecto quedó dormido durante más de una década. Ahora, con un nuevo diseño y la cesión del espacio bajo la plaza, la iniciativa recupera impulso.

El único antecedente de peso

Desde su inauguración, el edificio del Malba pasó por una sola intervención arquitectónica relevante. Fue en 2017, cuando el Estudio Herreros, de Madrid, se hizo cargo de la remodelación integral de la planta baja. Ese mismo estudio diseñó la nueva sede del Malba en Puertos, Escobar, provincia de Buenos Aires, que abrió en 2024.

La obra que viene responde a una necesidad concreta de crecimiento, pero va más allá: “Crea nuevas relaciones entre programas que ya existen, da nueva vida y mayor espacio al edificio original, y transforma una condición de proximidad con plaza República del Perú en una relación activa. Malba crece no solo para albergar más, sino para conectarse más: consigo mismo, con el parque y con Buenos Aires”, cierra el texto.

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