El plan de Formosa que desafía la crisis: piso salarial de $1.200.000 sin tomar deuda
¿Puede una provincia garantizar $1.200.000 de bolsillo sin endeudarse? Formosa lo logró con un plan que incluye a todos los estatales. Conocé los detalles y cómo reaccionaron las demás provincias del NEA.
En medio de la recesión y la caída de la coparticipación, Formosa anunció una suba salarial que garantiza $1.200.000 de bolsillo para todos los estatales desde octubre. La medida, autofinanciada, contrasta con las estrategias de Chaco, Corrientes y Misiones.
El gobierno provincial, liderado por Gildo Insfrán, oficializó el 7 de agosto un incremento del 15% en tres tramos iguales (agosto, septiembre y octubre), calculado sobre la base de febrero, lo que eleva el acumulado anual al 29%. Pero lo más llamativo es el piso garantizado: ningún agente estatal cobrará menos de $1.100.000 en agosto, $1.150.000 en septiembre y $1.200.000 en octubre, sin contar asignaciones familiares ni adicionales.
¿Cómo responden las otras provincias del NEA?
Chaco optó por un 10% en dos tramos más bonos no remunerativos de $100.000 en julio y octubre, con recomposiciones puntuales en educación, salud y seguridad. Si bien inyectan liquidez, los especialistas advierten que las sumas fijas no bonificables achatan la pirámide salarial y afectan el haber jubilatorio.
Corrientes, por su parte, aplicó un 10% al básico y sumas fijas de $75.000 netos, con un 50% de aumento en asignaciones familiares. La medida busca que todos los cargos testigo superen el millón de pesos, pero depende de la evolución de la coparticipación.
Misiones priorizó a seguridad y docentes: los policías percibirán entre $1.116.000 y $1.373.000 según zona, y los maestros entre $801.000 y $1.120.000. El resto de los sectores quedó para negociaciones posteriores.
¿En qué se diferencia el modelo formoseño?
La clave está en la universalidad y el financiamiento. La medida alcanza a activos, jubilados de la Caja de Previsión Social (CPS), docentes y beneficiarios de pensiones sociales (Ley N° 482 del IPS). Además, el desembolso anual supera los $210.000 millones, cubiertos íntegramente con recursos corrientes, sin recurrir a deuda.
Para el economista Carlos Salina, autor del análisis, “Formosa neutraliza la dispersión de ingresos en las categorías más bajas sin desarbolar la carrera administrativa ni perjudicar las prestaciones pasivas”. Y destaca que afrontar la recomposición sin endeudamiento es un diferencial fiscal en el contexto de retracción del gasto nacional.
El salario como motor económico
La medida se enmarca en la doctrina justicialista. Insfrán citó a Perón al señalar que el salario no es un costo sino el motor del desarrollo. En ese sentido, el gobernador sostuvo que “el escenario socioeconómico actual evidencia una importante caída en la actividad económica y una sostenida disminución del poder de compra del sector asalariado”.
Frente a la austeridad que golpea al trabajador, Formosa apuesta por una recomposición planificada y sustentable. La pregunta es si el resto del NEA seguirá ese ejemplo o mantendrá parches que no resuelven el problema de fondo.