El plan de la Municipalidad para terminar con el caos del transporte: ¿qué cambia para los usuarios?
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán lanza un plan para transformar el transporte público. ¿Qué cambios habrá en recorridos y frecuencias? ¿Cómo afectará a los trabajadores del sector? Los detalles que aún no se conocían.
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán presentó una reforma integral del transporte público que promete sacudir un sistema que, según sus propias autoridades, "lleva décadas sin cambios". El objetivo: dejar de administrar la crisis y empezar a resolverla de raíz.
Carlos Arnedo, secretario de Movilidad Urbana, fue el encargado de explicar los alcances de la propuesta impulsada por la intendenta Rossana Chahla. En declaraciones contundentes, el funcionario sentenció: "No podemos seguir administrando la crisis del transporte".
¿Qué detectó el diagnóstico?
El plan no surgió de la improvisación. Arnedo detalló que se realizó un análisis técnico profundo que incluyó el estudio de recorridos, frecuencias, demanda de pasajeros, costos operativos y datos aportados por la tarjeta SUBE y el Centro de Monitoreo del Transporte.
Los resultados fueron reveladores: recorridos demasiado extensos, líneas superpuestas, sectores con escasa cobertura y una estructura empresarial que dificulta el funcionamiento eficiente del servicio.
"Nuestro objetivo es que los colectivos funcionen bien. Eficientizar significa eliminar superposiciones, optimizar los recorridos, mejorar las frecuencias y garantizar que cada recurso público llegue a su destino", remarcó Arnedo.
La respuesta a la UTA
Uno de los puntos más sensibles es el posible impacto laboral. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ya expresó su preocupación, pero Arnedo fue tajante al asegurar que el proyecto no apunta a reducir puestos de trabajo.
"La idea no es esa. Lo que buscamos es reordenar, eficientizar y mejorar el sistema con los recursos que hoy existen, porque así como está no se puede seguir", sostuvo.
Los números del transporte
Para dimensionar la magnitud del problema, el secretario recordó que la Provincia destina más de 6.000 millones de pesos mensuales al sostenimiento del transporte, mientras que el Municipio aporta alrededor de 1.800 millones. A eso se suman las inversiones del Plan Integral de Movilidad Urbana, que incluyó paradas inteligentes, cámaras de seguridad, el Centro de Monitoreo y la implementación de la tarjeta SUBE.
¿Qué viene ahora?
La iniciativa entra en una etapa participativa. Durante 30 días, el Municipio recibirá observaciones y propuestas de empresarios, trabajadores, universidades, especialistas y usuarios antes de elaborar el proyecto definitivo.
"Queremos enriquecer esta propuesta con el aporte de todos. Es una oportunidad para construir un sistema de transporte moderno, eficiente y pensado en los usuarios", concluyó Arnedo.