El plan de la Policía Minera para controlar los megaproyectos que se avecinan en San Juan
Con la llegada de megaproyectos mineros, San Juan refuerza su sistema de control. ¿Cómo hará la Policía Minera para vigilar los puntos más remotos? La respuesta combina tecnología y presencia física.
Mientras San Juan se prepara para un boom minero sin precedentes, con proyectos de cobre y metalíferos de clase mundial encaminados hacia la producción, el gobierno provincial ya diseñó una estrategia de control que combina presencia física y alta tecnología. El objetivo es no dejar ningún resquicio sin vigilancia en las zonas más inhóspitas de la cordillera.
La nueva etapa de expansión minera plantea un desafío enorme: fiscalizar operaciones que se desarrollarán a cientos de kilómetros de los centros urbanos, en terrenos de difícil acceso. Para eso, la Policía Minera de San Juan diagramó un esquema de trabajo renovado, que apunta a reforzar su capacidad operativa con un enfoque integral.
¿Qué se controla y cómo?
El organismo tiene bajo su órbita todos los establecimientos y proyectos mineros de la provincia, sin importar su escala ni el mineral extraído. Las tareas de fiscalización se centran en tres ejes clave: verificar el cumplimiento de la legislación ambiental, supervisar el avance de los proyectos según las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y controlar que las observaciones de los inspectores se resuelvan en tiempo y forma.
Según explicaron desde el área técnica, la metodología de control es transversal, pero la exigencia se adapta a la magnitud de cada emprendimiento.
Grandes proyectos vs. pequeños productores
Para los grandes emprendimientos, que cuentan con estructuras corporativas y equipos técnicos especializados, el foco está puesto en la aplicación inmediata y rigurosa de las normativas ambientales y de seguridad e higiene. En cambio, las pequeñas explotaciones y canteras locales reciben un acompañamiento adicional: asistencia técnica para optimizar sus procesos y condiciones de trabajo.
Tecnología al servicio del control
El crecimiento exponencial de la actividad y la multiplicación de frentes en alta montaña obligaron a pensar un sistema híbrido. La idea es potenciar las inspecciones presenciales —esenciales para tomar muestras y verificar físicamente— con monitoreo remoto y transmisión de datos en tiempo real. Esto permitirá reducir los tiempos de respuesta del Estado y dar mayor transparencia y eficiencia al control minero en la provincia.